
Viernes 23 de julio del 2010
En mi columna de junio sugerí al gobierno cuatro medidas simples que generaban un ahorro anual para Chile de US$32 millones. Estas fueron: alargar la vida útil de los pasaportes de 5 a 10 años, no quitar la licencia de conducir cuando se cursan infracciones, eliminar los papeles de entrada y salida del país -dejando sólo formato digital- y eliminar la obligación a las sociedades anónimas abiertas, fondos mutuos y otros de publicar sus estados financieros en diarios de circulación nacional. Estas medidas podrían estar implementadas, ya que no requieren cambio de ley. ¿Habrá comenzado el Ejecutivo la implementación de algunas medidas o está demasiado ocupado en temas que dan más popularidad que implementar estas medida de sentido común -el menos común de los sentidos?
La columna de junio fue especialmente comentada por lectores, lo cual me incentivó a buscar más sugerencias de fácil implementación para el gobierno. Además, algunos lectores me propusieron algunas sugerencias interesantes que también canalizo por este medio:
1. Autorizar importación de autos, camiones y buses usados: esta medida es socialmente conveniente y lógica dado que en mercados de mayores ingresos se deprecian más rápido los vehículos. Esto se debe no sólo a los mayores ingresos per cápita de sus habitantes que los lleva a valorar más los bienes superiores (nuevos) sino también que la mano de obra es más cara en esos países, con lo cual son más costosas las mantenciones de los vehículos y bajan más rápido de precio al pasar los años. Habría que exigir a los vehículos usados las mismas normas técnicas y de emisión que en los vehículos nuevos. La crítica de que los vehículos usados serían de menor calidad, seguridad o más contaminantes no es válida si se exige misma norma técnica y luego se fiscaliza bien anualmente en las plantas de revisión técnica. Los únicos beneficiados con la prohibición de importación de autos usados son las automotrices extrajeras y los que venden cupos para importar autos usados por haber residido en el exterior. Estimo que los costos de fletes y de transporte urbano podrían bajar cerca de 2% si se permite importar buses y camiones usados. Es decir el país podría ahorrar US$20 millones año en transporte y flete. A su vez los autos usados bajarían aproximadamente 10% de precio, especialmente los de un año de uso.
2. Tasa Máxima Convencional: debería ser eliminada para deudas sobre 5.000 UF. Para deudas sobre este monto hoy la tasa máxima convencional está fijada en 0,6% mensual nominal. Con ello, el sector de mediana empresa queda excluido del mercado de capitales formal -salvo que empresarios entreguen avales personales o garantías reales-. Esto afecta el crecimiento. Además limita el surgimiento de nuevos empresarios, ya que se requiere solvencia para acceder a créditos.
3. Televisión Digital: se debería licitar al mejor postor todas las señales de TV digital, sujeto a un proyecto técnico mínimo, sin preferencia para los canales establecidos -TVN es dinero de bolsillo a otro al ser estatal-. Esto permitiría recaudar unos US$500 millones y traería mayor competencia.
4. Cancillería: Chile gasta aproximadamente US$180 millones año en mantener sus embajadas, consulados oficinas de representación, etc. Además tiene propiedades en el exterior por cientos de millones de dólares. El índice (gasto/ comercio exterior por país y número de consulados) indica que se debe reasignar recursos y potenciar la atención remota vía WEB.
5. Devolución Impuesto primera categoría a AFP: todos los contribuyentes -salvo los fondos de pensiones- tienen derecho a crédito por el impuesto de primera categoría que pagan las empresas de las cuales son accionistas, contra su propio pago de impuestos. Propongo que el Fisco devuelva anualmente a los fondos de pensiones el impuestos de primera categoría que les corresponde por las acciones que poseen. Esto incrementaría las pensiones de los chilenos, con lo cual pagarán más impuesto por sus mayores rentas cuando jubilen. Esta medida sería especialmente beneficiosa para aquellos que se pensionen con montos bajos dado que sus pensiones seguirán exentas de impuestos a pesar de este incremento. Es decir esta medida beneficia más a los que menos tienen, siendo además equitativa.
En mi próxima columna sugeriré medidas más complejas de implementar, pero que tendrían gran impacto en la economía y equidad.