Frutos del Maipo cambia su gestión en innovación para abrir nuevos mercados

Invirtió en tecnología y creó una gerencia especial para sistematizar las ideas generadas internamente.

María Victoria Massardo

Con más de 30 años de presencia en el mercado local y extranjero, Frutos del Maipo espera transformarse en una compañía integral que supla de soluciones alimenticias a consumidores de cualquier parte del mundo.

El objetivo de la compañía, perteneciente a Pablo García de la Huerta, José Miguel Pereira y Antonio Pereira, es aumentar su competitividad a nivel internacional y ser una alternativa global de productos sustentables y seguros.

Actualmente vende en Chile a través del grupo Agrosuper y exporta a Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

La meta para 2010 es lanzar nuevas líneas de productos y explorar nuevos mercados, de hecho, están estudiando la posibilidad de arribar en China en los próximos meses.
En 2009 la empresa facturó del orden de US$ 40 millones y el reto es elevar las ventas en torno al 10% durante este año.

Para enfrentar todos estos desafíos, la firma invirtió cerca de
US$ 1,5 millón en equipamiento tecnológico y creó en 2008 una gerencia de innovación, incorporándola como uno de sus principales pilares de crecimiento.

Junto a otras cuatro empresas (ACHS, Lipigas, Synapsis e Indura), entró al programa de InnovaChile, con la asesoría de la Universidad Adolfo Ibáñez, para sistematizar el proceso de innovación en toda la organización, desde el operador hasta el director de la empresa. “Nos dimos cuenta que para seguir expandiéndonos había que tener un cambio de visión en la estrategia de negocio”, cuenta Gonzalo Robert, gerente de innovación de la compañía.

Ha sido un proceso bastante enriquecedor, con altos y bajos, destaca. “Para sacar adelante este proyecto personas claves de la organización se capacitaron y, además, se identificaron trabajadores que tuviesen la habilidad de ‘orquestar’ con otros para buscar nuevas propuestas en el exterior”, dice.

¿Los resultados? Hasta el momento se ha logrado identificar las potencialidades de la compañía y encontrar partners a nivel mundial con capacidades para realizar nuevos modelos de negocios, sostiene el ejecutivo.

Mayor presupuesto
El objetivo en el mediano y largo plazo es habilitar las capacidades en las distintas áreas de la compañía para hacer innovación de forma sostenible y continua, junto con aportar en la implementación de una cultura más proclive a estos temas, explica Robert.

Esto implicará aumentar el presupuesto anual destinado a la innovación, el que actualmente es del orden de US$ 100 millones,  afirma.

El gran problema es que hoy no existe un sistema de evaluación que permita convertir en rutinas permanentes las prácticas de desarrollo e innovación. Tampoco hay un seguimiento concreto e incentivos que permitan premiar a los trabajadores que tengan ideas innovadoras, y a eso “queremos apuntar”, enfatiza.


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