“El sistema educacional chileno debe dar más espacios para la creatividad”

AcademiaIN“En general nuestro sistema educacional tiende a inhibir el emprendimiento”. Este es el juicio que hace María José Lemaitre, la nueva directora ejecutiva del Centro Interuniversitario de Desarrollo (Cinda), para explicar que las trabas para tener una cultura pro innovación en Chile parten incluso desde la enseñanza primaria.

“Desde muy pequeños, los niños reciben el mensaje que para ser valorados tienen que ser disciplinados y funcionar dentro de márgenes establecidos, mientras que a la gente que se le ocurren ideas distintas, creativas, se le castiga o sanciona por romper esquemas”, explica.

Una de las propuestas de la experta es generar más espacios para la creatividad de los más pequeños en la malla curricular, instancias que no sólo se concentren en las asignaturas de arte o educación física, como sucede actualmente, para dar así la posibilidad de que alguien tenga una aproximación distinta al lenguaje o la ciencia.

Pero no es todo. Para Lemaitre, algunos sistemas de evaluación, como el Simce o la PSU, también limitan los espacios de innovación ya que con ellas se manda una señal equívoca de que sólo importa el rendimiento en las asignaturas tradicionales.

“A los alumnos egresados de la enseñanza media, por ejemplo, se les aplica una prueba donde lo único que importa es el lenguaje, matemáticas, historia y ciencias. ¿Y que le estamos diciendo con eso? Que su creatividad, habilidades mecánicas, manuales o competencias no valen nada”, advierte.

Una ayuda, dice, sería incluir en la PSU una prueba electiva, como la que hacen para ingresar a la carrera de arquitectura donde se mide la capacidad de manejo del espacio o de dibujo. “Al ser evaluadas estas cualidades los colegios harían algo al respecto”, acota.

Universidades

A nivel del sistema de educación superior, Lemaitre destaca el efecto que ha provocado en algunas casas de estudios el comprender las necesidades y requerimientos del mundo del trabajo. El acortamiento de los años de estudios para algunas carreras, dice, es un reflejo de esto.

Eso sí, la experta advierte que estas primeras señales, no son necesariamente sinónimo de promover el emprendimiento, “aunque sí abren un espacio interesante porque muestra que hay una vinculación de las universidades con un mundo exterior que está demandando cada vez más innovación y creatividad a las personas”.

Una reforma a analizar, dice la experta, es el tipo de acreditación que se le están otorgando a las entidades que imparten estudios superiores porque, a su juicio, también se podría evaluar la apertura de los espacios que destinan para que sus estudiantes desarrollen habilidades y cualidades blandas.

“Si el país considera que el emprendimiento es importante, bueno, entonces que se tomen en cuenta las competencias que ayudarán a tener más emprendedores”, concluye.

Karen Ríos R.


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