Martes 18 de noviembre de 2008, 5:00 AM Economía
Envíos del metal rojo fueron afectados principalmente por la caída del precio
Exportaciones de cobre en octubre caen 28% y se profundiza tendencia a la baja
Las exportaciones de cobre totalizaron en octubre US$ 2.692,1 millones, lo que equivale a una caída de 28,6% en relación al mismo mes del año anterior.
Esta es la segunda baja consecutiva que registran los envíos del metal rojo (en septiembre la caída fue de 20,2%), lo que a juicio de los expertos del mercado es señal de una profundización en la desaceleración de las ventas del principal commodity nacional al exterior.
La principal razón es el menor precio que ha registrado el cobre durante los últimos meses en el mercado internacional. De hecho, el precio promedio de octubre llegó a US$ 2,23 la libra, 38% menor al valor del mismo mes de 2007.
En noviembre la situación se profundizaría aún más, ya que sólo entre el 1 el 17 de este mes el precio promedio del metal llega a US$ 1,73 la libra, cifra que equivale a una baja de 45% al compararla con el penúltimo mes del año pasado.
Menos de la mitad
El economista de Celfin Capital, Cristián Gardeweg, sostiene que además del precio la baja en la producción también está incidiendo en las menores exportaciones.
El experto recuerda que la producción minera ha mostrado importantes caídas en lo que va del año, principalmente por la menor ley del mineral.
“En este escenario vamos a seguir viendo caídas, superando incluso el 50% en los envíos de cobre”, añade Gardeweg.
Por su parte, el economista de BanChile, Rodrigo Ibáñez, indica que la menor demanda desde el exterior impacta en las menores exportaciones de cobre, tanto medido en precio como en cantidad.
En esta línea, será clave saber qué tan importante será la desaceleración que se espera del sector inmobiliario chino.
Bienes durables
Las importaciones de bienes durables registraron una baja de 0,3% en octubre, el que es el primer retroceso desde marzo del año pasado.
Asimismo, para ese mismo mes no se producía una baja desde 2002. Ibáñez afirma que parte importante de esta caída se explica por el aumento en el precio del dólar, lo que limita la demanda por estos bienes.