Martes 18 de noviembre de 2008, 5:00 AM Economía
GREMIOS afirmaN que es necesario dar ?señal de unidad? frente a actual coYUNTURA
Giro en elección de la CPC: ramas evalúan definir candidato vía consenso
Silvana Celedón Porzio
El 26 de noviembre vence el plazo de inscripción de candidaturas para las elecciones que definirán quién será el próximo presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), sin embargo, aún no han llegado a la sede de Monseñor Sótero Sanz aspirantes a encabezar la máxima entidad de representación empresarial.
Esto, a pesar de que el viernes pasado ya se despejó el mapa de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), tras el triunfo de Carlos Eugenio Jorquiera.
¿La razón? Frente al actual escenario de crisis financiera y la amenaza de una fuerte desaceleración de la actividad en 2009, la idea de alcanzar un consenso para definir el nombre del sucesor de Alfredo Ovalle ha cobrado fuerza al interior de los gremios empresariales.
Incluso, ex presidentes de la CPC, quienes también votarán el 11 de diciembre, han estado analizando esta opción, dando un giro en relación a las elecciones pasadas, donde este grupo fue el que apoyó con mayor fuerza la realización de elecciones en la cúpula empresarial.
El principal argumento para defender esta idea es que el empresariado debe dar una “señal potente de unidad” ante la difícil coyuntura económica, en lugar de enfrascarse en una carrera donde salgan a flote diferencias entre las ramas. Además, hay consenso respecto de que en las elecciones pasadas, la cúpula empresarial salió dañada, luego de una carrera a tres bandas, donde sólo un voto marcó la diferencia entre Ovalle y Jorquiera.
En esta línea, fuentes internas de la Confederación confirman que la idea del consenso “es siempre una probabilidad y considerando el actual escenario cobraría fuerza”. Es por esta razón que este tema será central en el comité ejecutivo que esta mañana tendrán las ramas de la CPC, ya que éste es el último encuentro antes de que venza el plazo de inscripción de candidaturas.
Ahora bien, frente a este panorama surgen dos opciones. Una, que impere el sistema que empleó la CPC para elegir en 2002 a Juan Claro como presidente, donde la fórmula fue el consenso, o bien que se repita lo ocurrido en 2004, cuando la CPC dio dos semanas para buscar candidato o bien ir a elecciones, sin embargo, el mecanismo que imperó fue el segundo.
Expectativas
Sobre las expectativas que existen en los gremios frente a las dos opciones que se barajan para elegir al sucesor de Ovalle, las opiniones están divididas.
Es que a pesar del apoyo a esta idea, afirman que “será difícil lograr un consenso”, debido al escaso tiempo con que cuentan las ramas para tomar una decisión al respecto. Además, se suman las fuertes diferencias ante el candidato que espera levantar la Sofofa, Rafael Guilisasti, y la posibilidad de que el comercio finalmente presente su opción.
Al respecto, Jorquiera señaló ayer que el lunes se realizará una reunión extraordinario del directorio de la CNC para tomar una determinación al respecto. En tanto, frente a la posibilidad de alcanzar un consenso, dijo que “éste es un predicamento muy interesante”, pero advirtió que prefiere analizar este tema al interior del directorio del comercio.
Acuerdo Confederación-CUT
A prácticamente tres semanas de dejar la presidencia de la CPC, Alfredo Ovalle sostuvo ayer que la cúpula empresarial junto a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) están en “plena etapa de producir un acuerdo”.
Es más, el timonel de la CPC dijo que “hoy la realidad es que tenemos unos 15 días para tratar de afinar estos acuerdos que van fundamentalmente relacionados con la intermediación laboral, que esperamos podamos contribuir eficazmente a que se pueda dar en un plazo muy corto”. Además, adelantó que la CPC y la CUT también han estado “hablando sobre posibles entendimientos en materia de negociación colectiva”. Ahora bien, el dirigente empresarial -quien hizo estas declaraciones tras participar en el Primer Encuentro Nacional de Empleo, organizado por la Subsecretaría del Trabajo- reconoció que la generación de confianzas “ha sido difícil de lograr”.