Martes 18 de noviembre de 2008, 5:00 AM Política
Secretaria general de la tienda logró doblar la mano al timonel, Carlos Larraín
Piñera zanja disputa con llamado al orden y mantiene a Pérez en la mesa
Ximena Soto A.
Dos horas y media y hubo humo blanco. En la tarde de ayer, tras semanas de polémica, el presidente de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, salió acompañado de toda la mesa directiva y entre ellos, al lado del timonel, estuvo la secretaria general de la tienda, Lily Pérez.
Luego de la extensa reunión de la cúpula partidaria, la sonrisa de la diputada evidenciaba el triunfo obtenido: se mantendrá en su cargo pese a que el timonel exigía su salida. Es que, mientras Larraín esgrimía un supuesto acuerdo alcanzado cuando Pérez fue nombrada en reemplazo del fallecido diputado Pedro Álvarez-Salamanca -según el cual Pérez debía abandonar la secretaría general para asumir de lleno su labor en el distrito 38-, la parlamentaria aseguraba que no existía tal compromiso.
Con versiones opuestas, entonces, y una serie de dimes y diretes a través de la prensa, tuvo que ser el propio abanderado de la colectividad, Sebastián Piñera, quien interviniera para poner fin al conflicto que dividía a RN en dos bandos.
Ello, porque a juicio de su entorno, una disputa “personal” en la dirigencia de la tienda sólo traía consecuencias negativas para el abanderado, y constituía una señal “nefasta” justo en momentos en que la Unión Demócrata Independiente (UDI) está ad portas de otorgarle su respaldo y, por ende, de convertirse en el candidato presidencial de la Alianza.
Reuniones por orden de Piñera
En ese entendido, Piñera -quien estuvo de vacaciones en la Isla de Pascua y San Pedro de Atacama hasta el domingo- hizo ayer un fuerte llamado al orden.
Aunque evitó aparecer públicamente interviniendo, ayer en la mañana, en el encuentro que sostuvo con los diputados Osvaldo Palma, Cristián y Nicolás Monckeberg y Joaquín Godoy, el senador Alberto Espina y su ex generalísimo, Rodrigo Hinzpeter, el empresario fue enfático: “¡Se ordenan todos!”, les dijo.
Recibido el mensaje, Espina y Hinzpeter fueron mandatados por Piñera para dar a conocer su impresión del conflicto y zanjar “de una vez por todas” la polémica. Así, ambos se reunieron durante la mañana con toda la mesa directiva y, poco más tarde, con Lily Pérez y Osvaldo Palma.
El mensaje había sido enviado.
“Todos o nadie”
“Todos los miembros de la directiva declaran estar conscientes de la responsabilidad que significa dirigir un partido que integra una coalición llamada a gobernar el país, así como de la obligación de trabajar muy unidos con ese propósito”, rezaba la declaración que leyó Carlos Larraín.
Y esa frase fue la forma como se decidió poner fin a la disputa interna. No obstante, lo cierto es que el tema había sido zanjado varias horas antes. Es más, el propio Espina se integró minutos antes que terminara la reunión de mesa para cerciorarse que la orden de Piñera se cumpliera. Vale decir, que no hubiera cambios en la dirigencia para no generar una imagen de desorden hacia la opinión pública.
Para que ello ocurriera, la propuesta que se puso sobre la mesa dejó perplejo al timonel: “O se van todos o no se va nadie”. La respuesta, aunque tardó un par de horas, fue evaluada por el entorno de Pérez como una “doblada de mano” a Larraín.
“Terminó, se acabó y estamos todos contentos”, dijo luego el concejal de Las Condes, enfatizando que “no hay más vueltas que darle”.
Asimismo, Larraín puntualizó que “no podemos estar predicando la unidad en la Alianza si no somos un partido muy unidos en lo interno”, y sentenció que el término del conflicto “es una señal de madurez y responsabilidad política”.
A continuación, Lily Pérez comentó con una amplia sonrisa que “lo más importante es que sigo en mi cargo” , antes de subrayar que “las diferencias se zanjaron, ya escucharon al presidente”.
Al cierre de esta edición la comisión política, debía discutir, entre otros temas, la disputa interna, aunque -de acuerdo a fuentes del partido- en la cita sólo se informaría de lo ocurrido, evitando ahondar en el tema para cerrar el capítulo.