Jueves 05 de noviembre de 2009, 5:00 AM Internacional
Demanda contra Intel
La causa de los burócratas europeos fue abrazada por el fiero fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo. Ayer, presentó una demanda antimonopolios, de la que Intel se defenderá, acusando a la fabricante de semiconductores de realizar una campaña sistemática de conducta ilegal diseñada para proteger su dominio del mercado de microprocesadores para computadores personales.
Tras una multa de 1.100 millones de euros en mayo de la Comisión Europea (a que Intel está apelando), y fallos previos en Japón y Corea, la empresa enfrenta un nuevo escrutinio de su poder de mercado.
Los precios de las acciones de Intel y de su rival Advanced Micro Devices apenas reaccionaron. El problema para AMD, que enfrentará a Intel en un tribunal de Delaware en marzo, es que las victorias legales sólo ofrecen consuelo y tal vez la posibilidad de una indemnización que le ayude a pagar deudas. El período en que la empresa tenía una ventaja tecnológica clara y la oportunidad de hacer mella en la participación de mercado de casi 70% de Intel quedó atrás.
Intel, que tiene efectivo por US$ 11.000 millones durmiendo en su balance, y cuyo gasto en investigación más que cuadruplica al de AMD, puede verse avergonzada por las acusaciones de Cuomo. Pero incluso si, como se dice, se demuestra que obligó a sus clientes a garantizarle niveles de participación de mercado a cambio de rebajas en efectivo, la estructura de la industria probablemente seguirá sin cambios.
Una mayor asertividad regulatoria, sin embargo, puede llevar a un giro sutil en el mundo tecnológico. La expectativa tradicional ha sido que el tamaño genera una ventaja persistente que mueve gradualmente cada área de la industria hacia una o dos grandes empresas.
Pero Bruselas puede bloquear la toma de control de Sun Microsystems por Oracle; y el acuerdo de Goggle con las editoriales ha provocado un escrutinio de la firma de búsquedas. Como con el resto del mundo de negocios, la tecnología debe adaptarse a cada vez más intervención oficial.