Sábado 21 de noviembre de 2009, 5:00 AM Empresas
Michale Shiel: "El futuro está en crear nuevos mercados"
Marta Lillo Bustos
Ni la distancia geográfica ni una crisis económica son excusa para que un país como Chile no lidere en la creación de nuevos negocios, explica el profesor irlandés Michael Shiel, de la prestigiosa escuela de negocios europea INSEAD, cuna de esta estrategia que postula generar nuevos mercados en vez de competir en los ya establecidos.
El académico irlandés buscó dejar en claro que Chile puede ser entonces un “océano azul” en sí mismo como generar nuevas fuentes de ingreso, en su participación ayer en un taller de innovación organizado por ENTEL para sus clientes.
Especialmente si este tipo de estrategia es idónea para economías emergentes como la chilena, que por cuyo tamaño y posición geográfica debe diferenciarse en el competitivo mercado internacional.
Y más todavía si Chile ya cuenta con las herramientas necesarias para un futuro brillante. “Chile es la Suiza de Sudamérica. Ha logrado tanto en su búsqueda para diversificarse del cobre y del vino. Tiene todos los elementos para un futuro muy innovador: la sofisticación, un enfoque muy al exterior, un sistema político y económico estable, y la curiosidad por aprender más”.
¿Cuál sería la piedra de tope? La agilidad. “Chile debe aprender de las experiencias de otros países como China, India e Irlanda, y cuenta con la ventaja de conocer desde ya sus errores. Pero debe ser más rápido. Deshacerse luego de las viejas estructuras, de los costos de herencia’”.
Tarea difícil pero no imposible. “La única cosa que puede detener a un país son los miedos de su misma gente”, enfatiza. “Por su tamaño y etapa de crecimiento, a Chile le es más fácil. Pero debe proteger su marca. La impresión mundial sobre Chile es muy positiva, pero no muy precisa. En Europa no conocemos los detalles. Se desconoce cuáles son las posibilidades futuras del país”.
Re-aprendiendo a nadar
Es así que para Shiel, “Chile es la Suiza de Sudamérica, pero puede ser una India si se lo propone”.
Ni la distancia geográfica sería un problema, insiste. “Los chilenos piensan que su ubicación los aísla de los principales centros del mundo. Pero para algunas industrias, la distancia no importa. Es el caso de la tecnología de la información. Los indios tenían la misma preocupación, por tener una imagen internacional muy pobre y poco seria. Y ahora India es una potencia tecnológica”, explica.
Tampoco la actual crisis económica mundial serviría como excusa, agrega. La estrategia de “océanos azules” está pensada para generar quiebres en los paradigmas, lo que la reciente debacle internacional se encargó de hacer por su cuenta. Ofrece oportunidades de negocio cuando todo está difícil, añade Shiel. “El escenario mundial de competencia está cambiando. Tendremos una ‘nueva normalidad’, que realmente cuestionará la viabilidad económica de ciertos países. Es un mensaje importante para economías como Chile”, enfatiza.
Por ende, “el mundo está esperando a Chile”. Tanto, que Shiel apuesta a que será un muy interesante donde invertir en los próximos 20 años.
¿Por dónde irían los océanos azules chilenos? La economía local ya está viéndolos brotar, asegura. “Tiene un gran posicionamiento como destino de ‘near-shoring’ (estrategia de plataformas geográficas que multinacionales usan para acercar sus operaciones y abaratar costos). Su valor ya casi equipara al de la industria del vino. Chile está muy bien ubicado en cuanto a horarios entre Estados Unidos y Europa, por eso puede servir fácilmente a ambos mercados”.
También está la creación y exportación de una fuerza laboral capacitada. “Es importante que se considere una inversión a largo plazo en educación, especialmente en educación superior en ingeniería y economía. Para que tenga gente lista”.