Martes 09 de febrero de 2010, 5:00 AM Internacional
la turbulencia se prolongó a pesar de que las bolsas europeas cerraron al alza y el euro se recuperó
Mensaje tranquilizador del G7 sobre déficit de Grecia no alejó temor a defaults soberanos
Isabel Ramos Jeldres
El mensaje del Grupo de las Siete economías avanzadas (G7) de que los problemas de Grecia no se expandirán por la eurozona no fue suficiente para los inversionistas, que exigen acciones en lugar de palabras tranquilizadoras.
Pese a que ayer las bolsas europeas cerraron al alza y el euro se recuperó débilmente frente al dólar, los mercados estuvieron lejos de recuperar las pérdidas de la semana pasada. Los ministros de Finanzas europeos aprovecharon la reunión del G7 que se realizó el sábado en Canadá para decir que se asegurarán de que Grecia se apegue a su plan de reducción de gastos, pero no lograron convencer.
Según expertos, las palabras ya no bastan para restaurar la confianza entre los inversionistas, preocupados de que el alto déficit fiscal de Grecia, Portugal, España y otros países de la eurozona descarrilen la recuperación económica global.
"Lo que creo que se necesita es un acuerdo de parte de la Unión Europea de entregar mayor apoyo a Grecia para asegurar que no caiga en cesación de pagos", dijo a Reuters el analista senior de monedas de Bank of New York Mellon, Michael Woolfolk.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, emitió un comunicado para expresar confianza en el plan de austeridad de Grecia, mientras que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, aseguró que los europeos "nos dejaron claro que manejarán esto con sumo cuidado".
El director gerente de investigación de mercado y estrategia de Roubini Global Economics, Arnab Das, aseveró ayer que la mejor salida para la crisis es recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI). "Ayudaría que hubiera un fuerte programa del FMI con muchas condiciones aparejadas", aseguró Das. "El FMI, como un parte externa, desinteresada y objetiva, evaluaría el programa y actuaría como una guía que el mercado podría seguir, en lugar de la Unión Europea, que es una parte interesada", agregó.
Sin embargo, esta idea ya había sido descartada por el presidente del grupo de ministro de Finanzas de la eurozona, Jean-Claude Juncker.
Semana complicada
Los temores de que los problemas de Grecia se extiendan a otras economías periféricas de la Unión Europea hicieron que la semana pasada se produjera la mayor caída en los mercados bursátiles europeos en 11 meses y que el costo de asegurar a varias economías del default subiera a niveles récord.
Esta semana, el gobierno griego anunciará sus planes para subir impuestos y controlar los sueldos públicos, en medio de una protesta de los empleados fiscales, que realizarán un paro de 24 horas el miércoles.
Otra de las economías vulnerables por su alto déficit fiscal es España. Representantes del Ministerio de Economía realizaron ayer una visita al centro financiero de Londres, para tratar de disipar los temores de los inversionistas, informó el periódico español Expansión.
"Podemos bajar el déficit público del 11 al 3%. Pueden creerme o no, pero España ya lo ha hecho antes", dijo el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa.