Dejemos descansar por un momento las especulaciones en torno a la Reserva Federal. Seguirá siendo el tema que marque la agenda del mercado la próxima semana, a medida que avanzamos hacia la reunión del 10 de diciembre. Cada reporte económico que llegue en los próximos días será analizado respecto en cuanto apoya o no las expectativas de un ciclo de bajas de tasas que se extienda hacia el próximo año.
Pero les propongo que, en su lugar, pongamos la atención en la agenda de la Corte Suprema de EEUU. A partir de la próxima semana, el máximo tribunal estadounidense realizará audiencias y podría emitir fallos que marcarán el rumbo del segundo año de Gobierno de Donald Trump.
Los casos en agenda pueden determinar si Trump logra ampliar su control sobre agencias independientes, remodelar el sistema de asilo y reconfigurar la política migratoria y comercial de Estados Unidos, sin pasar por el Congreso.
El 1 de diciembre, el tribunal deberá decidir en la demanda presentada por una familia salvadoreña, que cuestiona el proceso por el cual se negó su petición de asilo bajo el argumento de que no habían probado persecución política. El fallo del tribunal impactaría en la forma en que las autoridades y cortes migratorias revisan los casos de asilo, y con ello determinar la extensión en que la Casa Blanca podrá endurecer sus políticas anti inmigratorias.

Hacia el final de la semana, la Corte tiene agendado un día de conferencias privadas. Hay expectativas de que el tribunal aproveche esta instancia el próximo 5 de diciembre para pronunciarse en dos temas clave en la agenda de Donald Trump: los aranceles y la reforma al derecho a la nacionalidad.
La Casa Blanca ha pedido a la corte acelerar su decisión en la demanda presentada por pequeñas y medianas empresas, que acusan al Presidente de actuar fuera de sus atribuciones al ordenar un alza de aranceles generalizada el pasado 2 de abril. Los jueces deberán decidir si Trump puede utilizar la figura de “emergencia económica” para rediseñar la política comercial sin pasar por el Congreso. En la audiencia de alegatos orales, el pasado 5 de noviembre, los jueces -la mayoría conservadores- sorprendieron al mostrar una actitud crítica hacia la acción de la Casa Blanca. Los mercados de apuestas ven un 75% de probabilidad de que el alza de tarifas sea revertida.
Los mensajes recientes de la Casa Blanca, condicionando la entrega de cheques por US$2.000 a los estadounidenses a lo que decida la corte, revelan el nerviosismo al interior del Gobierno de Trump. La Corte incluso podría obligar a la administración a devolver lo recaudado hasta ahora, que se estima en al menos US$ 200.000 millones.
El retiro de los aranceles debería reducir las presiones inflacionarias. Al mismo tiempo, podría extender la incertidumbre, ya que se espera que Trump y su equipo busquen otras fórmulas para retomar el alza arancelaria.
También el 5 de diciembre se espera que la Corte Suprema decida si considerará el caso presentado contra el decreto de la Casa Blanca eliminando el derecho a la ciudadanía estadounidense por nacimiento. Si los jueces admiten el caso, el debate sobre una de las bases constitucionales de la ciudadanía estadounidense estallaría en un año electoral, con la mantención de la mayoría de los republicanos en el Congreso en juego.
Por su posible impacto en la institucionalidad, el caso Trump vs. Slaughter es también importante para el mercado. La Corte tiene previsto escuchar el 8 de diciembre los alegatos en el caso presentado por Rebeca Slaughter, directora de la Comisión Federal de Comercio, quien rechaza los intentos de Trump por despedirla en virtud de que la FTC es una entidad independiente. La pregunta de fondo es si Trump puede destituir libremente a los directores de agencias diseñadas para operar con cierta independencia del Ejecutivo. Una decisión favorable al Presidente reforzaría su control directo sobre entes reguladores abriendo la puerta a su politización.
Además, el fallo podría sentar un precedente a la audiencia por el caso Trump vs. Cook, agendada para el 21 de enero. Trump busca la destitución de la gobernadora de la Fed Lisa Cook, acusándola de un fraude hipotecario sobre el cual no hay un fallo judicial. Si la corte falla a favor de Trump, rompería con décadas de resguardo institucional para la independencia de la Fed.
Hasta ahora, el mercado confía en que la institucionalidad se mantendrá y la Fed continuará actuando como un organismo independiente. Pero declaraciones de recientes del secretario del Tesoro, Scott Bessent, revelan que la Casa Blanca espera que el próximo presidente del emisor lidere una reforma que reduzca la preponderancia de la Reserva Federal en los mercados. Una merma en la independencia de la Fed es un factor de riesgo que podría tomar por sorpresa a los inversionistas el próximo año. Si la corte falla a favor de Trump y permite el despido de Cook, este riesgo podría hacerse presente antes de lo esperado.
En agenda
Retomando el corto plazo. La próxima semana traerá pocas cifras actualizadas de la economía estadounidense. El mercado estará pendiente del índice de precios ligados al consumo (PCE) que se publicará el viernes 5, pero son cifras correspondientes a septiembre. Más actualizado será el reporte de empleo privado de la consultora ADP (miércoles 3) y las cifras semanales de subsidios por desempleo (jueves 4), que mostrarán ya pistas del comportamiento del mercado laboral al cierre de noviembre.
También se publicarán los índices PMI de noviembre, elaborados por el Instituto de Gestión de Suministros (ISM, en inglés). En general, estos índices son considerados importantes insumos para la discusión de política monetaria. Una nueva baja en el índice de manufacturas (lunes 1) agravaría los cuestionamientos a la estrategia de la Casa Blanca para impulsar el sector. Para el índice de servicios (miércoles 3) se espera un segundo avance mensual consecutivo.