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Ministra de Uruguay ante la pandemia: “No podemos cantar victoria, tenemos que ser muy cautelosos”

La jefa de las finanzas públicas defiende no haber decretado cuarentena y afirma que, hasta ahora, los resultados son un logro de toda la sociedad de su país. De cara a la recuperación, la prioridad es aumentar la inversión.

Por: Montserrat Toledo | Publicado: Lunes 13 de julio de 2020 a las 04:00 hrs.
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Un hito en materia de género vivió Uruguay el 1 de marzo, cuando Azucena Arbeleche se convirtió en la primera ministra de Economía y Finanzas del país, el día que el presidente Luis Lacalle Pou asumió oficialmente el gobierno.

No se trata de un lugar nuevo, ya que previamente pasó por Asesoría Macroeconómica y por la Unidad de Gestión de Deuda de la cartera. Además, se ha desempeñado como académica universitaria tanto en su país como en Chile, donde realizó un máster en Macroeconomía Aplicada en la Universidad Católica y nacieron sus dos hijos mayores.

No habían pasado siquiera dos semanas desde el cambio de administración y la tarde del viernes 13 de marzo se reportaron los primeros casos de coronavirus en Uruguay. Ese mismo día el gobierno declaró Estado de Emergencia, y Arbeleche relata que “inmediatamente nos pusimos a trabajar desde todos los frentes, pero ahí desde lo económico para dar la solución”.

A los cuatro meses de haber asumido, sincera que ha sido una “situación no prevista, pero que encaramos con mucha responsabilidad”. El 18 de marzo, a días del primer contagio, el equipo económico ya tenía una definición clave: “Muy tempranamente marcamos la postura de que no era apropiado ir a una cuarentena general, sino que se debía mantener la economía funcionando aunque fuera a un ritmo lento”, sostiene.

- En todo el mundo se ha destacado a Uruguay como un “ejemplo en el manejo de la pandemia”. ¿Cuál ha sido la receta del éxito?

- Lo primero que hay que tener presente es que no podemos cantar victoria, tenemos que ser muy cautelosos con cómo evoluciona la pandemia. Los resultados, hasta el momento, son satisfactorios, pero hay que medirlos con mucha cautela.

En cuanto al manejo, se tomaron medidas muy tempranamente y, en lo económico, a los cinco días estábamos diciendo que el camino no era la cuarentena, lo que se plasmó en acciones concretas para apoyar a las personas y empresas.

- ¿Y cuál fue el mensaje?

- El liderazgo y la transparencia del Presidente y del equipo de gobierno también han sido muy importantes (...) El concepto que el Presidente ha usado es el de libertad responsable: no se ha prohibido que las personas tengan determinadas acciones, pero sí se ha apelado al sentido común. Los resultados, hasta ahora, son un logro de toda la sociedad uruguaya en esta actuación de libertad responsable.

- ¿Esta receta puede funcionar para otros países, como Chile?

- Cada país tiene sus particularidades y no se pueden extrapolar las recetas de uno para otro. Hay que mirar las particularidades, las características de cada economía, de cada país y las agendas. Y las respuestas, en este caso a la pandemia, tienen que ser las propias de cada país.

- En Uruguay, entonces, tanto la confianza en los liderazgos y autoridades como aspectos culturales del país jugaron un rol clave...

- Diría que sí. El liderazgo del Presidente, la claridad con que él y su equipo han transmitido las medidas, el apoyo del grupo de científicos que trabaja directamente con presidencia, se suma al elemento cultural, con la sociedad que ha respondido a este llamado de libertad responsable.

También hubo un elemento de institucionalidad muy fuerte, que se notó cuando como parte de las medidas iniciales se creó un Fondo Coronavirus por ley, y hubo una respuesta unánime de todo el sistema político.

- Sobre el fondo, ¿cuál es su objetivo y a qué se van a destinar los recursos?

- El objetivo es encapsular todos los gastos asociados a la epidemia, de manera de ser muy transparentes con la sociedad y con nosotros mismos, el gobierno, pero es también la manera de mostrar que todos los recursos que fueran necesarios para atender la pandemia -en plano social, sanitario y económico- iban a estar disponibles. Al final de este período, nuestra estimación es que este Fondo estará en unos US$ 630 millones, egresos que se realizan que tienen que ver con la epidemia, y vamos a poder decir “esto se gastó exactamente en la epidemia y no en otra cosa”.

Hay que entender que esta administración parte con una situación fiscal muy comprometida, con un déficit que estaba en 5 puntos del Producto, y nosotros mantenemos el objetivo de mejorar ese déficit en los próximos años.

Ahora, este año ese objetivo tiene que quedar de lado porque hay que atender las prioridades de la pandemia, pero eso no quiere decir que se va a gastar en cualquier cosa.

- ¿Se entregaron beneficios a las personas para incentivar que se quedaran en sus casas?

- En lo social se dieron beneficios para proteger a los sectores más vulnerables de la sociedad. Por ejemplo, se creó un seguro de desempleo parcial transitorio durante la pandemia, el cual permite que las empresas puedan tener trabajadores de forma part time. Entonces, parte del tiempo trabajan y les paga el sueldo la empresa; y parte del tiempo no trabajan y lo paga el seguro de desempleo.

También se solicitó a las personas mayores de 65 años -que son población de riesgo- que se quedaran en su casa, y para eso se creó un seguro de enfermedad al que se accedía por el solo hecho de ser población de riesgo. Además, se creó un seguro de enfermedad para el personal de salud.

En materia económica, se prorrogaron aportes a la seguridad social, pagos de tributos y hubo algunos subsidios concretos.

- ¿Y para las empresas?

- En materia económica, la gran medida que se tomó y, donde se apuesta para que las empresas puedan transitar esta epidemia, es la disponibilidad de líneas de crédito que tengan garantía del Estado. El 19 de marzo se presentó una línea de crédito con garantía estatal por US$ 2.500 millones, que ha tenido un primer tramo para las empresas más pequeñas -que son muy importantes por el empleo y el aporte al Producto que tienen-, y en la mañana del jueves se presentó un proyecto de ley para que haya otro tramo dirigido a las empresas más grandes.

Esta apuesta quiere evitar que el problema de falta de liquidez que están atravesando las empresas se convierta en un problema de solvencia. Hay que ayudar a que las empresas transiten esta situación de epidemia, para que no se rompa la cadena de pagos y para que no queden por el camino.

Empleo, prioridad

- ¿Dónde están poniendo las prioridades para la recuperación?

- El foco y el desafío ha estado en aumentar las inversiones, hemos publicado decretos para atraer inversiones de gran porte y hemos modificado alguna recomendación que tiene que ver con la ley de promoción de inversiones que tiene muchos años ya en Uruguay, siempre con el foco de poder aumentar la inversión y, por lo tanto, generar empleo, que hoy es el gran desafío que tenemos.

Ya con una mirada de mediano plazo, es necesario pensar en cuál es la política de inserción comercial que queremos, tenemos en la agenda reformas estructurales que tienen que ver con la gobernanza y la misión de las empresas públicas, y la semana pasada se aprobó la regla fiscal, que da una nueva institucionalidad en el proceso presupuestario y en el manejo fiscal.

- ¿Están preparados para una nueva ola de brotes?

- No se sabe cuánto durará la pandemia, ni la profundidad ni cuáles son los brotes. Lo que se hace tanto desde lo sanitario en primer lugar, como desde lo económico, es ir monitoreando y dando respuestas lo más rápido posible.

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