Actualidad

Ritz-Carlton alista su primera renovación desde su arribo a Santiago

Durante el año esperan iniciar la transformación completa del hotel, desde la decoración hasta las habitaciones.

Por: Juan Manuel Villagrán S. | Publicado: Miércoles 11 de febrero de 2015 a las 04:00 hrs.
  • T+
  • T-

Compartir

En sus once años de funcionamiento en Santiago, el hotel Ritz-Carlton nunca ha tenido una renovación completa. Eso, hasta este año, según cuenta su gerenta general, Sandra Estornell.

"Estamos preparando las habitaciones piloto que estarán listas en marzo. Renovaremos las habitaciones, pasillos, el piso ejecutivo y la decoración", detalla la ejecutiva.

El hotel ubicado en el barrio El Golf tiene 205 habitaciones y recibe casi en su totalidad a huéspedes business, mayoritariamente norteamericanos.

De acuerdo a las estimaciones de Ritz, la renovación que emprenderán este año podría rondar un costo de entre US$ 2 millones y US$ 5 millones.

Las transformaciones en el recinto hotelero comenzaron por los servicios de comida.

Hace algunas semanas abrieron el café Ritual en la vereda norte de Apoquindo, producto de una idea surgida de la administración local y que buscaba aprovechar mejor el espacio del hotel. "Si la idea funciona, es probable que la echen a andar en otros Ritz-Carlton en el mundo, pero antes tenemos que evaluar sus primeros meses y después ver si el café por sí solo se podría expandir dentro de la ciudad", indica Estornell.
Otra medida tomada por la gerenta fue cerrar el restaurant temático Arola, para agrandar el Estró, que ahora será más accesible y contará con un salón externo para eventos sociales.

La idea surgió con el cambio de dueños

La idea de la renovación en el hotel partió con el cambio de dueños a mediados de 2013, cuando pasó a ser propiedad en Chile de Inversiones Hoteleras, fondo ligado a los empresarios Óscar Biderman y Jorge Breitling, quienes también en esa oportunidad, tras desembolsar US$ 230 millones, se quedaron con los hoteles Intercontinental y Crowne Plaza. Antes Ritz-Carlton Santiago era propiedad del fondo español Meridia Capital que lo compró a un grupo de empresarios chilenos -liderados por Jaime Grossman- en 2007 en 63 millones de euros de la época.

Conjuntamente con la llegada de los actuales dueños, en 2013 asumió como gerenta general Sandra Estornell, quien pertenece al holding norteamericano Ritz-Carlton, quienes administran y manejan en el mundo todos los hoteles que llevan la marca.

La ejecutiva es la que ha impulsado los cambios que están comenzando a desarrollarse en el hotel.

Ingresos subieron 4,5% el año pasado

En cuanto a la evaluación del año anterior, en Ritz aseguran que fue el mejor desde que se inauguró en 2003. Estornell dice que superaron todos los objetivos en ocupación, tarifas y utilidades. El hotel creció 4,5% en ingresos, los que han fluctuado en los últimos años en torno a US$ 25 millones.

"La ocupación media de los hoteles de Santiago es de 65% y nosotros promediamos 70%, por lo que hemos absorbido mucho mercado", afirma.

La ejecutiva destaca que en el mercado de los hoteles en Santiago hay una gran masificación de la oferta, en la que "la pelea es muy brutal". Señala que en Ritz no han tenido que bajar tarifas "por nuestro nombre y buena demanda", pero los demás hoteles sí lo han tenido que hacer.

"Al ser Santiago un destino que ha estado evolucionando, la gente está dispuesta a probar todo, y para que tengan una lealtad absoluta tienes que ofrecer un servicio único", argumenta.

2015 "se viene bien difícil" para la industria

Al proyectar la actividad para este año, vaticina que "se viene bien difícil" para la industria en general, aunque dice que el Ritz será agresivo en la búsqueda de crecimiento, la que prevé en un 2%. "En cuanto a la ocupación, estima un aumento de 0,3%.

Según explica, el freno que vivirá la actividad hotelera este año se debe fundamentalmente a que no habrá grandes eventos masivos, a lo que se suma que la oferta se ha expandido a gran ritmo en la ciudad en los últimos años, alcanzando en la actualidad a 1.500 habitaciones.

La desaceleración económica también impactó en el negocio. Cuenta que el hotel tuvo menos huéspedes del segmento minero, lo que, dice, fue compensado por el aumento de clientes de la banca.

Lo más leído