Energía

FNE investiga compra del 50% de GasAtacama por parte de Endesa Chile

Felipe Irarrázabal considero que la información de la operación es “insuficiente” para evaluar riesgos anticompetitivos.

Por: M. Bermeo / J. Esturillo
 | Publicado: Lunes 12 de mayo de 2014 a las 05:00 hrs.
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El jueves pasado, el titular de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), Felipe Irarrázabal, instruyó iniciar una investigación de la compra por parte de Endesa Chile del 50% de GasAtacama que tenía Southern Cross.

En el documento donde oficializa la orden del fiscal se explica que esta operación “importa un cambio de propiedad de entidad considerable, que pudiera alterar los incentivos que condicionan la forma en que dicha sociedad toma sus decisiones comerciales y, en definitiva, compite en el mercado”.

Añade que “la información pública disponible es insuficiente para evaluar los riesgos anticompetitivos que la operación pudiera implicar”.

A la FNE le preocuparía el grado de integración y la cuota de mercado que la filial de Enersis alcanzaría al controlar el 100% de la generadora nortina, pues a través de su filial Celta, opera la central Tarapacá (182 MW), también en el Sistema Interconectado Norte Grande (SING).

Además, añade, GasAtacama controla indirectamente la propiedad de los gasoductos Mejillones-Taltal y Atacama, en la misma red.

Fuentes de Endesa Chile consideraron que es normal que la FNE haga este tipo de análisis y agregaron que le informaron a la entidad que tras la compra, la firma alcanzó el 20% de la capacidad instalada del SING, el 11% de su producción y el 8% de la energía contratada.

“Estas cifras están lejos de constituir posición dominante en dicho mercado. Asimismo, Endesa Chile pasó a operar sólo una de las tres vías de importación de gas natural del SING”, puntualizaron.

La pugna con Origin


La venta del 50% de Gas-Atacama hace unas semanas estuvo precedida por dos años de conflictos con el entonces socio, Southern Cross, que derivaron en el establecimiento de un mecanismo para que el fondo pudiera desprenderse de este activo, por el cual pagó US$ 80 millones en 2007, a la misma Endesa.

A mediados de 2013, y en el marco de este protocolo, la filial de Enel rechazó pagar 
US$ 310 millones por la mitad de la generadora, lo que activó una ventana de seis meses en que Southern Cross podía negociar con terceros, en condiciones que no podían ser más ventajosas que las ofrecidas a la eléctrica.

Ahí apareció la australiana Origin que con esta compra podría ingresar al mercado eléctrico, pues aunque llegó al país hace algunos años, participa sólo en proyectos.

Cuando Southern y Origin tenían listos los términos de la venta, la australiana ofreció pagar US$ 309 millones, para así activar el mecanismo de consulta a Endesa. Conocedores del tema comentan que Origin se habría confiado porque en ocasiones anteriores a la de mediados de 2013, la filial de Enersis habría rechazado montos inferiores -una de ellas por US$ 240 millones- y además, con el protocolo del avenimiento cumplido, quedaría cubierta ante cualquier impugnación legal posterior.

Sin embargo, cuando estaba casi todo listo, Endesa optó por ejercer su opción, dejando fuera a Origin.

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