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Crecen temores ambientales sobre trato comercial de la UE y Sudamérica

Los detractores del acuerdo "carne por autos" de Mercosur afirman que el trato empeorará la deforestación.

Por: Financial Times | Publicado: Miércoles 10 de julio de 2019 a las 13:20 hrs.
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Foto: Reuters
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En el transcurso de 20 años de negociaciones, el trato comercial recientemente acordado entre la Unión Europea y Mercosur ha enfrentado obstáculos de múltiples sectores, desde agricultores franceses hasta industriales argentinos.

Ahora, a medida que avanza hacia la ratificación el histórico acuerdo "carne por autos" entre los bloques de Europa y Sudamérica, está surgiendo un nuevo frente de oposición vocal: los ambientalistas.

"Este acuerdo comercial es un doble golpe para el planeta: exacerbará la deforestación y fomentará la producción de autos grandes y sucios", dijo Perrine Fournier, activista del grupo defensor Fern, quien junto con varios políticos europeos prominentes ha acusado a Bruselas de poner al planeta en peligro con su medida para impulsar el comercio mundial.

Dicen que al reducir los aranceles agrícolas, el acuerdo provocará un auge en la ganadería brasileña, que según muchos expertos es responsable por los crecientes niveles de deforestación en la selva amazónica.

Los científicos han argumentado durante mucho tiempo que, cuando se trata de abordar la crisis climática, combatir la deforestación es tan urgente e importante como eliminar los combustibles fósiles.

Preocupación en Brasil

Las preocupaciones han crecido después de la elección del presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien aboga por abrir secciones de la región amazónica anteriormente protegidas de la actividad comercial. Ya que es la selva tropical más grande del mundo, esta región que abarca 6,7 millones de kilómetros cuadrados desempeña un papel crucial en la absorción de las emisiones de dióxido de carbono y la estabilización de las temperaturas globales.

La deforestación en el lado brasileño de la selva ha ido en aumento. Los datos de la agencia espacial del país señalaron un salto de casi 90% en las tierras deforestadas el mes pasado en comparación con junio del año pasado. Un área del tamaño de un campo de fútbol es arrasada cada minuto, dicen los activistas.

Esto ha alimentado las preocupaciones de que Bolsonaro está ignorando no sólo la tala ilegal sino también el subsiguiente uso de la tierra para actividades comerciales como la ganadería.

Fern estima que la cría de ganado está detrás de 80% de la deforestación en el Amazonas. El cultivo de soya en tierras deforestadas también es un problema de larga data.

"Este acuerdo beneficia a la industria automotriz alemana y la industria cárnica en Brasil, que participa enormemente en la deforestación del Amazonas", dijo Yannick Jadot, líder de los Verdes franceses, quien ha criticado al presidente Emmanuel Macron como "cínico" por apoyar el pacto.

Los investigadores dicen que no podrán modelar los vínculos entre la reducción de los aranceles agrícolas y el aumento de la deforestación hasta que se publique el texto completo del acuerdo comercial.

Carne por autos

Pero entre 2015 y 2017, las importaciones de carne de res a la UE desde Brasil se vincularon a 3.900 hectáreas de tierras deforestadas cada año, dijo Erasmus zu Ermgassen, investigador de Trase, una herramienta en línea desarrollada por el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo y Global Canopy para realizar un seguimiento de las cadenas de suministro.

El año pasado, casi 80% de las importaciones de carne de res de la UE fueron del bloque Mercosur de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

Peter van der Werf, de Robeco, un administrador de activos con inversiones en la industria cárnica brasileña, dijo que las compañías de carne de res y aves de corral estaban empezando a reconocer "que deben pasar a una cadena de suministro libre de deforestación".

"Se pueden incluir en la lista negra a los productores que participan en la deforestación, pero existe el peligro de que el ganado se traslade de las áreas que se han deforestado a aquellas donde no ha habido ninguna deforestación", dijo.

Los líderes europeos, incluyendo Macron, han defendido el acuerdo comercial, diciendo que su implementación estaba supeditada a que Brasil se adhiriera al acuerdo climático de París, un pacto que Bolsonaro había dicho que iba a abandonar.

Algunos también han argumentado que el acuerdo comercial podría generar un impacto ambiental positivo porque obligaría a Brasil a adherirse a regulaciones más estrictas.

Para muchos, un próximo paso crucial sería que las empresas europeas se comprometan a no comprar carne de res de tierras deforestadas. Ya se ha firmado un acuerdo similar con los compradores de soya. "La moratoria de la soya ha sido positiva", dijo Raoni Rajao, profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais.

El profesor Rajao señala, sin embargo, que la deforestación también está siendo impulsada por la captura y el control de tierras.

"Brasil tiene suficiente tierra para satisfacer la demanda de toda Europa usando tierras ya degradadas. El problema no es la producción de alimentos, sino la toma de tierras".

Aproximadamente una sexta parte del territorio de Brasil se considera tierra de nadie, dijo. "Hay un gran incentivo para tomar las tierras y luego venderlas con una gran ganancia".

La situación ha provocado tensiones y, en algunos casos, violencia, entre las poblaciones indígenas de Brasil y los acaparadores de tierras, que creen que cuentan con el apoyo tácito de la administración de Bolsonaro.

Mientras tanto, el pacto comercial enfrenta sus propios desafíos conforme sus oponentes comienzan a movilizarse de cara a un proceso de ratificación que podría tardar años. Un portavoz del gobierno francés ha dicho que la nación "todavía no está lista para ratificar".

Bolsonaro, por otro lado, está listo para firmarlo. Dijo que quería que Brasil fuera la primera nación en aprobar el acuerdo.

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