FT Español

El discurso de Merkel fue un error y podría convertirse en una profecía autocumplida

Por: Gideon Rachman | Publicado: Martes 30 de mayo de 2017 a las 04:00 hrs.
  • T+
  • T-

Compartir

La primera visita de Donald Trump a Europa tuvo consecuencias explosivas. Al hablar durante un mitin electoral en Munich, poco después de que el presidente estadounidense regresara a Washington, Angela Merkel prácticamente anunció la muerte de la alianza occidental.

La canciller alemana advirtió que “la época en la que podíamos contar con los demás en cierto modo se acabó. Los europeos tenemos que tomar nuestro destino en nuestras propias manos”.

Es fácil y apropiado culpar a Trump. Pero pese a su cauteloso fraseo, Merkel también se ha comportado de manera irresponsable, haciendo una declaración que amenaza ampliar un peligroso distanciamiento dentro de la alianza atlántica y convertirlo en una ruptura permanente.

El caso en contra de Trump es más fácil de argumentar. Su actuación en Europa fue desastrosa. En un discurso ante la OTAN, no reafirmó el artículo 5, la cláusula de defensa mutua de la alianza. Esto envió un mensaje de que el compromiso de EEUU con la defensa de Europa ya no puede darse por sentado y podría alentar a Rusia a poner a prueba las defensas de la OTAN.

En la cumbre del G7, Trump se mantuvo solo en su decisión de no respaldar el acuerdo climático de París. Y también fue ampliamente citado al calificar a Alemania de “mala, muy mala” por vender demasiados automóviles en EEUU.

Error histórico

Frente a todo esto, y con el Reino Unido sumido en el “Brexit”, Merkel posiblemente sienta que estaba indicando una situación obvia. Sin embargo, su discurso fue una equivocación por varias razones.

Primero, es un error permitir que cuatro meses de presidencia de Trump pongan en duda una alianza que ha mantenido la paz en Europa por 70 años. Puede que llegue a darse. Pero también es posible que Trump sea una aberración y que pronto esté fuera de su cargo.

En segundo lugar, el presidente estadounidense tenía un argumento válido en cuanto a que la mayoría de los países europeos no cumplen con los objetivos de la OTAN sobre gasto militar. Su afirmación de que es insostenible que EEUU sea responsable por casi 75% del gasto de defensa de la OTAN es correcto, y también lo planteó Robert Gates, secretario de Defensa de Obama. Dado que Alemania se ha estado beneficiando, es un poco descarado tildar a EEUU de aliado poco fiable.

En tercer lugar, al insinuar que la alianza occidental se está desmoronando Merkel agravó el error de Trump. Ambos eventos habrán alentado al gobierno ruso en su esperanza de acabar con la alianza.

En cuarto lugar, Merkel fue imprudente e injusta al agrupar al Reino Unido con el EEUU de Trump. En las discusiones sobre el cambio climático, el Reino Unido se puso de parte de la Unión Europea. Del mismo modo, el gobierno de Theresa May se ha esforzado por enfatizar el compromiso de su país con la OTAN.

Sin embargo, si el gobierno de Merkel conduce las negociaciones del “Brexit” con el actual espíritu de confrontación corre el riesgo de crear una profecía autocumplida y un antagonismo duradero entre el Reino Unido y la UE. Es difícil entender cómo se puede esperar que el Reino Unido considere a los mismos países como adversarios en las negociaciones del “Brexit” y como aliados en la OTAN.

Verdadera líder de Occidente

El último error de Merkel es que mostró una extraña sordera histórica. La Alemania moderna, más que cualquier otro país, ha reflexionado profundamente sobre las lecciones de la historia. Por eso es desconcertante que una líder alemana pueda anunciar una separación del Reino Unido y de EEUU mientras agrupaba a esos dos países con Rusia.

Algunos han proclamado que la canciller alemana es ahora la verdadera líder de Occidente. Ese título fue concedido prematuramente. La triste realidad es que Merkel parece tener poco interés en luchar por salvar la alianza.

Lo más leído