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Columnistas

Bienvenida la adaptabilidad laboral para competir

Marcos Carter Presidente Conapyme   José Carreño Presidente Asociación de Panaderos de Chile   Fernando Rodríguez Presidente Asociación de distribuidores de combustible

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La adaptabilidad de la jornada laboral es un factor cada vez más relevante para las pequeñas empresas (pymes) en un mundo globalizado donde no existen fronteras con la economía digital. Los mercados están cada vez más competitivos y para que nuestras pymes puedan sobrevivir, necesitamos mejorar la productividad. Por eso, como Conapyme celebramos que el gobierno haya ingresado un proyecto de ley sobre modernización laboral para hacer frente a los desafíos del mercado laboral del futuro.

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Hoy, las pymes enfrentan un camino productivo cada vez más cuesta arriba, porque ya no sólo debemos pararnos frente a frente con las grandes empresas, como David y Goliat, sino que también debemos hacer frente a la informalidad que es recurrente en las ciudades, y encarar el comercio digital que proviene del exterior, donde en ambos casos el pago de impuestos duerme el sueño de los justos.

Por estas razones, las pymes vemos con entusiasmo la posibilidad de adaptar la jornada laboral de común acuerdo con nuestros trabajadores en los momentos en que el proceso productivo así lo amerite. La posibilidad de pactar jornadas de cuatro días de trabajo y tres de descanso (4x3), o la jornada de 180 horas mensuales, van a ayudar a mejorar la alicaída competitividad de las pymes y, al mismo tiempo, lograr una mejor calidad de vida para los trabajadores.

La mayor gracia de esta adaptabilidad es que se permite un acuerdo individual o colectivo entre trabajadores y empresas, lo cual permitirá acomodar libremente las necesidades de las pymes con una mejorar la calidad de vida de los trabajadores, cosa que hasta ahora no es posible con la legislación actual. Un punto relevante es que la modernización laboral corrige los pactos de adaptabilidad de la reforma laboral de 2016, los cuales son permitidos sólo cuando la tasa de sindicalización de la empresa es igual o superior al 30% de los trabajadores, situación impensada que ocurra en las pymes, ya que la tasa de sindicalización promedio es un 7,5%, según el último informe del Consejo Superior Laboral.

Además, las cifras de la Dirección del Trabajo son categóricas al mostrar que tan sólo 11 sindicatos pactaron jornadas del tipo 4x3 en 2018, y que estas se concentran en las grandes empresas, siendo que existen cerca de un millón de pymes potenciales que podrán hacerlo con los cambios que propone la modernización laboral a futuro.

Por tanto, hacemos un llamado a los parlamentarios de todos los colores políticos para que analicen el proyecto de ley y lo miren con un cariz distinto, pensando en la pymes que de forma silenciosa generan el 60% del empleo. Aprobar este proyecto es una inyección a la vena para mejorar las oportunidades de trabajo, subir la productividad y, especialmente, para tener trabajadores más felices en todas las pymes del país.

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