×
Columnistas

Cuentas individuales: hablemos en UF

Salvador Valdés P. Clapes UC e Instituto Economía UC

Por: Salvador Valdés P. | Publicado: Miércoles 29 de agosto de 2018 a las 04:00 hrs.
  • T+
  • T-

Salvador Valdés P.

La frecuencia de cotización para la vejez es baja en Chile para una parte demasiado grande de la población. Entre las mujeres que iniciaron pensión de vejez el año pasado, la mitad cotizó menos de nueve años, de una carrera laboral de 40. Con una frecuencia tan baja, ningún sistema contributivo, de reparto o capitalización puede dar pensiones razonables y sustentables en el tiempo.

Imagen foto_00000002

Reparar esto exige enfrentar la inadecuada educación previsional chilena. En el hogar y los lugares de trabajo deberíamos conversar: ¿Qué trato deberían recibir quienes, al llegar a 65 años, han cotizado pocos pesos y no están en una situación económica vulnerable? En una columna reciente mostramos cómo se responde esa pregunta en 60 países: la ley reserva el nombre pensión completa a quienes reúnen 30 años de cotización. Si no, el nombre es “pensión parcial”, y si no reúne 10 años, el beneficio se denomina “devolución de cotizaciones insuficientes”.

He aquí otro tema para conversar: Si Ud. tiene 53 años, sabe que el saldo en su cuenta individual de vejez será su principal fuente de recursos en su retiro, porque no tiene otros recursos; si ese saldo registra $10 millones hoy, ¿usted se tranquiliza o se alarma?

Al contemplar este monto –cercano a 25 veces un ingreso laboral mensual representativo– la gran mayoría se tranquiliza, al parecer. Pero debería alarmarse. La pensión contributiva que iniciará a los 65 años será de sólo $76 mil/mes, bajo supuestos estándar con cónyuge y si no cotiza más.

¿Por qué la mirada tranquilizadora es errada? Es sabido que una vivienda de 2.000 UF se arrienda en el rango de $ 200 mil a $ 250 mil/mes, sumando gastos comunes (Rondizzoni con Exposición, 32 mt2, Santiago). El precio de la vivienda es análogo al saldo de la cuenta individual y el arriendo es análogo a la pensión, porque ambos duran 25-30 años a contar de los 65 (agradezco esta analogía al profesor Gonzalo Edwards. Supone un valor residual bajo, por deterioro). Como 2.000 UF son $ 54,5 millones, una regla de tres indica que autofinanciar una pensión de $ 250 mil/mes requiere reunir un saldo en la cuenta de $57 millones a los 65. Suponiendo que no cotiza entre los 53 y los 65 años y que gana una tasa de interés de UF + 4%, reunir esa suma a los 65 requiere haber acumulado $ 37 millones a los 53. Quien se tranquiliza con $10 millones está desinformado.

¿A qué se debe esa mala interpretación? Mi diagnóstico es que muchas personas manejan dos cuentas mentales separadas: para flujos como arriendos y pensiones, usan pesos al mes; para stocks duraderos, como viviendas, usan UF.

De allí la propuesta de avanzar en la educación previsional: los saldos de las cuentas individuales también debieran comunicarse en UF, con el fin de transmitir el mensaje de que son como viviendas, es decir, que deben durar por los 25-30 años de la vejez. La cartola cuatrimestral debiera mostrar el saldo en UF solamente, nunca en pesos. Eso sería una educación eficaz.

Otros temas para conversar en familia: ¿Cuánto cotizó Ud. en cada mes de los últimos 20 años, asignando un cero a los meses en que no cotizó? ¿Cuánto habría que ahorrar al mes para comprar una vivienda de 2.000 UF dentro de 40 años? Sabemos que con $15 mil al mes no alcanza.

Lo más leído

DF Videos