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DF Conexión a China | No a los arrepentidos en China

Andreas Pierotic Ex agregado comercial de Chile en Beijing

Por: Andreas Pierotic | Publicado: Martes 7 de septiembre de 2021 a las 04:00 hrs.
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Andreas Pierotic

Don Andrónico Luksic Abaroa visitó China a mediados de los 80. Presenció el bizarro experimento de apertura a la inversión extranjera de Deng Xiaoping, en el que por entonces pocos creían. Aunque había tenido una mala experiencia en Chile durante la UP (tuvo que negociar con ese gobierno el traspaso de algunas de sus empresas), siguiendo su olfato para las oportunidades de negocios Luksic se dio cuenta de que algo distinto tejía la “izquierda” china. A pocos kilómetros de la Ciudad Prohibida, decidió en 1987 instalar a través de Madeco una fábrica de tubos de cobre en una joint venture con el Municipio de Beijing. Y así se convirtió en el primer empresario chileno en invertir y producir en China.

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En una de sus últimas entrevistas, cuando un periodista la preguntó si de algo se arrepentía en su carrera empresarial, don Andrónico lamentaba “haber salido de China”. Vendió su empresa en 1991, en medio de la estampida de empresas extranjeras después de lo ocurrido en la Plaza de Tiananmen. La empresa tenía pérdidas por el ambiente de negocios que se generó, y como la mayoría de los empresarios extranjeros con inversiones en China por esos años, se asustó.

Hoy recibo mensajes de empresarios chilenos asustados de leer casi a diario extensos artículos e incluso editoriales sobre una fuerte arremetida del gobierno chino contra el sector privado. Efectivamente, hay una embestida explícita del gobierno, pero ésta es contra empresas chinas específicas hi-tech (Alibaba, Didi, Tencent, Meituan), empresarios específicos (Jack Ma, siendo el paradigmático en Occidente) y sectores también específicos (videojuegos, tutorías privadas , espectáculo, capital privado).

No hay un cambio mínimo de rumbo en la valoración del capital privado para el desarrollo de China. Lo que ha pasado es que hoy la política -que siempre ha mandado en China por sobre el capital- ha estimado que ciertas empresas y empresarios chinos emblemáticos no están contribuyendo suficientemente a “la prosperidad común” (el concepto levantado por el partido) en relación al poder económico acumulado, y le ha mostrado tarjeta amarilla a este grupo a través de cambios regulatorios, multas y órdenes de desconcentración o “deslistamiento”.

“La prosperidad común, que no equivale a robar a los ricos para pagar a los pobres, permite la existencia de diferencias de ingresos. El objetivo fundamental es fomentar la creación de riqueza mediante el trabajo duro y la innovación… No alentaremos a los que intentan obtener algo a cambio de nada o proveer a los perezosos ”, dijo un vocero del Presidente Xi.

Chile tiene nuevas inversiones y gran intercambio con China, protegidos por un TLC que don Andrónico ni siquiera pudo soñar (cosas inimaginables incluso hoy para empresarios estadounidenses y europeos). Mi diagnóstico: si trabajas duro, no tendremos más arrepentidos entre las decenas de sucesores chilenos en China de don Andrónico. A la diplomacia chilena (los míos) digo: neutralidad o nos arrepentiremos.

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