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DF Tax | Construyendo nuestro propio “New Deal"

Josefina Vivar, asociada de Recabarren & Asociados.

Por: Josefina Vivar | Publicado: Viernes 22 de mayo de 2020 a las 04:00 hrs.
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Josefina Vivar

Es consenso entre los economistas que estamos ad portas de enfrentar la mayor recesión de los últimos tiempos. Entonces, como sociedad, estamos llamados a pensar cómo fomentar la economía en tiempos de crisis. En nuestro país el Gobierno ha tomado medidas para morigerar este impacto económico: devolución anticipada de impuestos, postergación en el pago de IVA, rebaja de los pagos provisionales mensuales y acceso a crédito con aval del Estado, entre otras medidas que tienen por objeto solucionar los problemas de corto y mediano plazo de las empresas, con especial atención en los flujos de caja y alivianar la carga tributaria de los contribuyentes en estos días complejos.

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No obstante, las medidas tomadas por el Gobierno se tornan insuficientes cuando miramos la continuidad de los negocios, el desarrollo económico a largo plazo y lo que pasa con esta pandemia. En este sentido, grandes potencias han tomado acciones radicales, pero necesarias, para evitar el desplome de los sectores más afectados por la pandemia, alivianando obligaciones impositivas y legales. Por ejemplo, en Alemania se decidió reducir, por el plazo de un año, la tasa de IVA del actual 19% al 7% en el sector de restaurantes y cafeterías. Asimismo, en varios países de Europa se han postergado el pago de hipotecas y su ejecución, mientras otros han eliminado el pago de cotizaciones previsionales.

¿El ejemplo de Alemania respecto al IVA podría ser aplicable a Chile? La tasa de este impuesto en Chile es igual o mayor al promedio de los países de la OCDE y la recaudación fiscal anual representa aproximadamente un 50% del total recaudado por el Estado, lo cual difiere ampliamente de los países desarrollados. Es sabido que el IVA es un impuesto regresivo, afectando en mayor medida a los sectores más vulnerables de la población quienes deben destinar un fuerte porcentaje de sus ingresos a soportar su pago.

Considerando lo anterior, una rebaja temporal del IVA en aquellos sectores de la economía que se han visto más afectados por el COVID-19 y el establecimiento de tasas diferenciadas para ciertos bienes y servicios de primera necesidad, y podrían posicionarse como medidas más definitivas para enfrentar una recesión. Además, sería un primer paso hacia un sistema de determinación del IVA en línea con los países desarrollados.

Para compensar la rebaja en la recaudación por este concepto, se debiese acompañar con incentivos específicos para la inversión local y extranjera, en particular para aquellos proyectos que impulsen el crecimiento y la creación de empleos, a través de beneficios para ciertas industrias o gremios de interés.

Por otra parte, y pensando en abril de 2021: ¿podremos pensar en una ayuda, al menos transitoria, dirigida a la clase media, por ejemplo, rebajando gastos escolares, de salud, alimentación, u otros, en la base imponible de Impuesto Global Complementario?

Señalan los expertos que esta crisis será profunda, comparable con la gran depresión del año 1929, pero que su recuperación, de manejarse correctamente, puede hacerse en un menor tiempo. En este sentido, el Estado debe estar preparado para tomar las medidas necesarias, prorrogar aquellas que están dando resultados positivos y crear nuestro propio "New Deal" que permita a la sociedad en su conjunto impulsar la economía en esta nueva realidad.

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