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Erik Haindl

Alza de Contribuciones

Erik Haindl Decano Facultad de Negocios, Ingeniería y Artes Digitales, Universidad Gabriela Mistral

Por: Erik Haindl | Publicado: Viernes 6 de abril de 2018 a las 04:00 hrs.
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El Servicio de Impuestos Internos ha dispuesto un reajuste de los valores de avalúo del impuesto de “Contribuciones de Bienes Raíces”, en base al aumento de valor que han experimentado las viviendas en los últimos años.

Se establece un alza gradual del valor real de las contribuciones en los próximos tres años. El aumento promedio es del orden del 30%, y en muchos casos el alza de las contribuciones excede al 100%. ¿Es razonable y necesaria esta alza?

Las contribuciones de bienes raíces habitacionales afectaron a más de 6,5 millones de roles en 2017 y recaudaron el equivalente a US$ 1.586 millones, que representaron alrededor del 0,6% del PIB. Este impuesto fue el más importante recaudado por los municipios, y fue la base de sus finanzas. A nivel agregado, los gobiernos municipales gastaron un 3,6% del PIB y terminaron con un superávit de alrededor de 0,1% del PIB.

Cerca del 60% de los roles no pagaron este impuesto, por tener avalúos inferiores al monto exento. El resto pagó un promedio de $ 394 mil anuales por rol. La recaudación de este impuesto está fuertemente concentrada en los municipios más ricos del país, que tienen las viviendas de mayor valor.

Esta alza de contribuciones representa un aumento de 0,2 puntos porcentuales del PIB, o US$ 500 millones anuales, para que los municipios puedan aumentar su gasto en lo que estimen conveniente. Desde el punto de vista macroeconómico, estos recursos no se necesitan, ya que el sector municipal está con superávit, y más aún los pocos municipios que recibirán el grueso de esta recaudación adicional.

Esta alza no tendrá efecto sobre el 60% más pobre, que quedará exento, ni tendrá gran incidencia sobre el 1% más rico de la población, ya que las viviendas representan generalmente un bajo porcentaje de los activos financieros que manejan.

Sobre el sector medio de la población –el 39% restante– esta alza representa una verdadera “bomba de racimo”. Muchas personas del sector medio verán aumentadas sus contribuciones en un 100% real, y no serán capaces de solventarlas mediante sus modestos salarios y jubilaciones. Serán forzados a vender sus viviendas, que adquirieron con gran esfuerzo, por el mero hecho de que éstas subieron de valor. Muchas son gente de edad, han vivido décadas en sus casas, y se han encariñado con ellas.

¿Qué se puede hacer? Se me ocurren tres soluciones posibles: 1) Dejar sin efecto el alza de bienes raíces. Esta es la mejor solución, ya que evita producir un verdadero drama social sobre los sectores medios de nuestra población, para generar recursos municipales que no se necesitan. 2) Bajar la tasa marginal del impuesto en 30%, de tal modo que la recaudación total se mantenga (“revenue neutral”). Esto permite ajustar el valor de tasación de las propiedades y mantener la recaudación de este impuesto en 0,6% del PIB. 3) Si se insiste en recaudar más, limitar el alza máxima de contribuciones. ¡Ninguna propiedad puede tener un alza real de contribuciones de más de 30% en tres años!

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