Jorge Hermann

Por una reforma laboral que considere a las Pymes

Por: Jorge Hermann | Publicado: Lunes 6 de abril de 2015 a las 04:00 hrs.
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A tres meses de ingresada la reforma laboral al Congreso, el debate sobre las modificaciones al Código del Trabajo se ha tornado intenso en lo político, pero débil en lo técnico.


La ministra Javiera Blanco ha pregonado sobre la bienaventurada reforma en base a un diagnóstico impreciso en sus intervenciones en la Cámara y seminarios a los que ha asistido.


Ella insiste en la escasa cobertura de la negociación colectiva en alusión al 8% de los trabajadores (mensaje proyecto de ley), lo que no coincide con los 827 mil trabajadores acogidos a negociación colectiva (Dirección del Trabajo), igual al 18%. A su vez, la tasa de negociación colectiva de la OCDE es 34% ponderado, que incluye extensión de beneficios a los no sindicalizados y en la cifra de Chile no se considera.


Pero, aún más grave es que la ministra ha señalado que es un mito que las Pymes generan el mayor empleo del país. En efecto, señala que el 66% del empleo asalariado se ubica en la empresa mediana y grande según el Seguro de Cesantía, y que los microempresarios no se verán afectados con la reforma.


La importancia de la Pyme no es fantasía y así lo demuestran las encuestas de empleo (INE) y empresas (Ministerio de Economía), en que la micro, pequeña y mediana empresa representan alrededor del 60% del empleo. A su vez, no hay que bajarle el perfil al microempresario, que a pesar de ser varios unipersonales, son un potencial generador de empleos en el futuro.


Frente a lo anterior, ¿por qué la ministra tiene un concepto sesgado sobre las Pymes?. Pareciera ser que lo buscado sería tener un trámite legislativo fluido y no contaminado con el concepto Pyme, cuya preocupación es transversal en el mundo político.


Por ejemplo, la discusión de la reforma tributaria tuvo importantes modificaciones en el Senado, donde la participación de la Asociación de Emprendedores y la Conapyme fue crucial en los cambios propuestos en el texto final.


Es evidente que la reforma laboral intenta poner en el chasis de un automóvil pequeño, el motor de un vehículo grande. Las Pymes deben ser diferenciadas rotundamente de las grandes en materias como titularidad sindical, prohibición al reemplazo por huelga, piso de la negociación salarial, negociación colectiva del sindicato interempresa e injerencia de la DT.


Además, un 60% de los países de la OCDE eximen de ciertos requisitos de la norma laboral a las Pymes con menos de 20 o 25 trabajadores. La lógica detrás es que la regulación impone mayores costos relativos a los chicos versus grandes. Las Pymes no tienen áreas de recursos humanos para enfrentar el complejo cumplimiento normativo.


En conclusión, la reforma laboral es un paso atrás en el fomento del emprendimiento y el desarrollo productivo de las Pymes. El Estado debe ser visto como un socio de los emprendedores y no como un organismo que les pone trabas con una normativa laboral más compleja. Urge que el gobierno busque una solución según la realidad de éstas a través de un protocolo de acuerdo laboral con las Pymes.

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