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José Manuel Silva

La línea de fractura sigue siendo Europa

Al igual como parece ocurrir luego de grandes terremotos, la economía mundial ha seguido sufriendo las réplicas del cataclismo de 2008...

Por: José Manuel Silva | Publicado: Martes 15 de mayo de 2012 a las 05:00 hrs.
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Al igual como parece ocurrir luego de grandes terremotos, la economía mundial ha seguido sufriendo las réplicas del cataclismo de 2008. Hoy la línea de fractura está en Europa. Las causas del cataclismo y de los siguientes desplazamientos en las “placas financieras” siguen siendo las mismas: el altísimo sobreendeudamiento de países, empresas y hogares dependiendo del caso en cuestión, agravado por estados de bienestar cuyos gastos y estructuras se vuelven un lastre en un mundo crecientemente dominado por mercados emergentes. Dos palabras dominan esta realidad: desapalancamiento y reestructuración.

Así como durante 2011 la línea de fractura se desplazó a Italia, hoy se ubica en la península ibérica. Los mercados le otorgaron pocas semanas de luna de miel al nuevo gobierno de centro-derecha español. Este tuvo que reconocer que su país no lograría satisfacer la meta de déficit fiscal para 2011(era de 6% del PGB, fue superior al 8%) y le pidió a la Comunidad Europea renegociar la meta para 2012 (pasando del 4% al 5,8%). Esta se puso firme y cerraron en 5,2 %. Bastó este tira y afloja para que el mercado se percatara que España no sólo sufre de un problema fiscal, sino que también le aqueja un gran sobreendeudamiento de su sector privado.

Entre 2000 y mediados de 2011 la deuda total del sector corporativo no financiero de España pasó de 50% del PGB a casi 140%. La mayor cifra entre las 10 mayores economías desarrolladas. A su vez, el endeudamiento de los hogares españoles asciende a más de 80 % del PGB, también uno de los más altos (Francia es 48%, Italia 45% y Australia 105%). De esta manera, el endeudamiento total de España (hogares, instituciones financieras y no financieras, y gobierno) suma la no pequeña suma de 360% del PGB. El problema es que la conjunción de alto endeudamiento y contracción del producto es explosiva. Ello ha provocado un aumento sustancial en los préstamos incobrables, que ya ascienden a más del 8 % del total (cuando partió la crisis no superaban el 1%). A raíz de ello se hizo necesaria la nacionalización del tercer mayor banco de España, la ex Caja de Madrid, convertida en empresa abierta en bolsa y llamada Bankia. En paralelo, el gobierno le exigirá a la banca nuevas provisiones de más de 30 mil millones de euros para resguardar la cartera inmobiliaria. Bankia tiene una cartera de préstamos superior a 190 mil millones de euros, de los cuales un 90% fue para el sector hipotecario, inmobiliario y corporativo. Sólo tiene reservas por un 3,5% de los préstamos. El Estado le está obligando a aumentar sus reservas en 10 mil millones. El problema es que todo hace pensar que las propiedades en España seguirán cayendo de precio, empeorando las garantías dadas a los bancos. Se estima que el gobierno español o la Comunidad Europea tendrán que inyectarle grandes sumas de dinero a la banca española (por lo menos 75 mil millones de euros).

Un ejemplo del sobreendeudamiento corporativo español es el llamado grupo ACS, perteneciente al empresario Florentino Pérez, ligado al Real Madrid. Dicho grupo de ingeniería y construcción tiene una deuda que supera los 10 mil millones de euros. El precio de su acción ha caído más del 55% desde que se inició la crisis. Su capitalización de mercado apenas supera los 4 mil millones. Parte de la deuda se asumió cuando compró en bolsa un porcentaje de Iberdrola (generadora eléctrica) y de Hochtief (empresa alemana de construcción y servicios para ésta). El problema es que invirtió más de 10 mil millones en estas dos inversiones y hoy valen 5 mil millones menos. Pareciera que además los accionistas de ACS compraron también sus acciones con deuda. La empresa a su vez tiene fuertes vencimientos durante 2012 y 2013.

Cuando se inició la crisis se solía decir que España no entraría en problemas por su bajo nivel de endeudamiento fiscal (no superaba 55% del PGB). Lamentablemente, nadie se fijaba en el sobreendeudamiento privado y cómo éste suele terminar en el balance del gobierno fruto de las crisis bancarias. Nadie estimaba que los déficits del estado español superarían el 6% del PGB por tantos años. Hoy el endeudamiento fiscal ya se acerca al 80% del PGB y si se consideran una serie de deudas y compromisos de España con el ECB, el fondo de estabilización, el FMI, su endeudamiento probablemente bordea el 100%. Y esto es antes de que se deba rescatar a parte del sistema financiero. En paralelo, las cifras de actividad siguen empeorando, lo que hace suponer que lo mismo está ocurriendo con la recaudación fiscal. Personalmente no tendría activos en euros y evitaría por ahora inversiones en la eurozona.

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