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La era de la represión financiera

Yves Bonzon Chief Investment Officer de Julius Baer

Por: Yves Bonzon | Publicado: Viernes 19 de julio de 2019 a las 04:00 hrs.
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Yves Bonzon

La represión financiera describe una variedad de políticas y medios a través de los cuales los gobiernos transfieren riqueza desde el sector privado al sector público. En específico, apunta a la riqueza de los hogares, ya que la riqueza corporativa es ágil y móvil en un mundo globalizado. Para lograr este propósito exacto de confiscar el capital privado y transferirlo al gobierno, las tasas de interés negativas son muy útiles.

Los inversionistas se enfrentan a la certeza de una pérdida cuando invierten en el activo libre de riesgo, en particular una vez que se cuenta la inflación. Dichas transferencias de riqueza pueden parecer insignificantes en el corto plazo, pero el impacto acumulativo durante una década o más termina siendo devastador.

La represión financiera ya lleva un buen tiempo dentro de los mercados, luego de que comenzara hace unos años en Europa. El Banco Central Europeo se ha comprometido recientemente a mantener las tasas sin cambios, es decir negativas, hasta 2020. Incluso, si las tasas se normalizaran en algún momento en un escenario levemente positivo, las tasas reales —y lo que es más crítico, la tasa de rendimiento real después de impuestos de los activos en euros de bajo riesgo— seguirán siendo negativas en los próximos años.

Mientras la combinación de política fiscal y monetaria no se recalibre radicalmente, la trayectoria de la economía de la zona euro progresará en cámara lenta hacia la “japonificación”.

Existe la posibilidad de que en algún momento Europa pueda cambiar su combinación de políticas, pero esta es una perspectiva que puede ocurrir a muy largo plazo, considerando la naturaleza del sistema que tienen los 28 países del continente para tomar sus decisiones políticas. Por tanto, la inquietud que surge es cuáles son las acciones o medidas que se deben tomar para una protección eficaz contra la confiscación y la certeza de una pérdida bajo la represión financiera.

Los propietarios de riqueza basados en el euro se enfrentan a la elección entre la certeza de una pérdida neta en depósitos en efectivo después de la inflación y los impuestos, y la alta probabilidad de una ganancia en un período de pocos años utilizando una combinación prudente de crédito y acciones en euros.

Por eso, algunas recomendaciones son prepararse para una represión financiera duradera; incrementar el horizonte de inversión; y centrarse en la generación de ingresos, minimizando los activos con rendimiento negativo después de la inflación.

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