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Levantar la vista

Gonzalo Said Presidente Fundación Generación Empresarial

Por: Gonzalo Said | Publicado: Jueves 4 de junio de 2020 a las 04:00 hrs.
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Gonzalo Said

La crisis sanitaria y económica que vive el mundo nos encuentra en pleno proceso de transición a consecuencia de la cuarta revolución industrial. Los profundos cambios que ya vivían diversos sectores económicos hoy se amplifican con la crisis, en especial en aquellas áreas intensivas en recursos humanos.

¿Cuál es el rol del empresario durante y después la crisis? ¿Debe enfocar sus esfuerzos únicamente en salvar su empresa o también es más necesario que nunca levantar la vista a la sociedad?

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La disrupción tecnológica, social y ahora sanitaria, ha volcado los esfuerzos de muchos empresarios a revisar sus modelos de negocios. En varios sectores se ven caídas históricas en los ingresos, sobre todo en aquellos asociados al desplazamiento de personas. En materia de empleo, son muchos los empresarios que han preferido mantener inalterados sus equipos de trabajo a pesar de la gravedad de la crisis y los violentos descensos en las ventas. Pero otros no tendrán esa alternativa. Los tres shocks en cadena –tecnológico, social y sanitario- han acercado a muchas empresas al borde de la quiebra.

Los hombres y mujeres de empresa no podemos quedarnos impávidos ante esta crisis de características multifactoriales.

Nuestra primera responsabilidad es destinar las energías a enfrentar los problemas que se generan al interior de las empresas y hacerlo con una sensibilidad que perciba la dimensión humana de estos desafíos. Pero el enfoque hacia lo interno no puede terminar excluyendo el necesario rol que debemos jugar todos los empresarios –no sólo los dirigentes- en sortear los efectos que la crisis impone al resto de la sociedad.

Son entonces, las ideas y la capacidad de respuesta ante fenómenos disruptivos las que pueden convertirse en nuestra mejor contribución para intentar paliar los efectos sanitarios y económicos que nos dejará el Covid-19. Por ejemplo, muchas PYME, una vez superada la pandemia, requerirán reenfocar sus modelos de negocios. El aporte personal de empresarios con más experiencia (por la vía de mentorías) o el que pueden dar a través de sus compañías, mediante un efectivo programa de desarrollo de proveedores, pueden ser claves para muchos emprendedores.

Hay otros imperativos irrenunciables. La reconversión laboral es uno de ellos. Cientos de miles de trabajadores buscarán empleo en los próximos meses y es necesario proveerles herramientas efectivas. En este sentido, es de extrema urgencia rediseñar un sistema de capacitación que estimule la innovación y que tenga un enfoque que considere la transformación digital, elemento esencial para dicha reconversión.

Se requieren también nuevos perfeccionamientos en materia de infraestructura –tanto física como digital-, renovados enfoques en comercio exterior y mecanismos más eficientes de adopción tecnológica.

Porque al final, más que una época de cambios, vivimos un verdadero cambio de época con dilemas éticos ineludibles. Y los hombres y mujeres de empresas tenemos que levantar la vista porque podemos ser un verdadero aporte en esta nueva era.

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