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Los primeros 100 días

Axel Christensen Director de Estrategia de Inversiones para América Latina de BlackRock

Por: Axel Christensen | Publicado: Martes 6 de abril de 2021 a las 04:00 hrs.
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Axel Christensen

Esta semana se cumplen los primeros cien días de 2021 y las cuentas que sacan los mercados financieros, hasta ahora, son mixtas. Al contrario de 2020, este año se ha observado una mayor diferenciación entre el desempeño de las distintas clases de activos, tanto entre ellas como al interior de cada una.

Así, la renta variable de mercados desarrollados y emergentes -medida por el índice MSCI ACWI-, registra un incremento por encima del 4% medido en dólares. La bolsa en Chile se encuentra aun mejor, ya que registra una rentabilidad cercana al 15%, muy influenciada por el buen desempeño del precio del cobre. Al mismo tiempo, las acciones para la región de América Latina han rentado nulo en lo que va del año. También se observan diferencias entre sectores, donde los mayores retornos pasaron de las tecnológicas –que sobrellevaron de mejor manera la pandemia– a aquellas acciones ligadas a rubros más cíclicos, como los financieros e industriales.

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Estos resultados apuntan a que los inversionistas están ajustando sus perspectivas a un año de recuperación de la profunda crisis que trajo la pandemia y, al mismo tiempo, se encuentran distinguiendo los mercados que muestran avances en los procesos de reapertura.

Sin embargo, no todos los mercados han seguido la misma suerte que las acciones. Las esperanzas de mejoría económica han afectado las tasas de interés, tanto por el efecto de mayores expectativas de inflación ligadas a la recuperación, como por la posibilidad de que los bancos centrales empiecen a retirar los enormes estímulos aplicados en respuesta a la crisis.

Esto ha llevado a una significativa caída en la rentabilidad de los instrumentos de renta fija, como lo evidencia una baja por encima del 6% del bono del Tesoro de Estados Unidos de 10 años. Una suerte similar ha corrido la deuda emergente, que ha retrocedido algo más del 4%. Una de las mayores decepciones ha sido el oro: luego de subir casi 25% en 2020, ha retrocedido 9% este año, lo que resulta bastante inusual para un activo que suele ser muy solicitado cuando hay un incremento de expectativas inflacionarias.

Transcurridos estos primeros 100 días del año, surge la interrogante: ¿qué esperar para los 265 restantes? No resulta fácil ver una trayectoria única en los mercados. Por cierto, el proceso de recuperación económica está enfrentando dificultades en Europa y América Latina, mientras que se afirma en China y Estados Unidos. La abundante liquidez de estímulos monetarios y fiscales -factor clave para explicar el buen desempeño de casi todas las clases de activos durante 2020- empieza a generar dudas respecto de cuánto tiempo más perdurarán hasta que los bancos centrales deban iniciar el camino a la normalización, o que los gobiernos tengan que enfrentar la significativa carga de deuda que asumieron para hacer frente a la pandemia.

Frente a la pregunta -y a juzgar por la reciente trayectoria en los mercados- una mayoría de inversionistas parece inclinarse por un escenario más positivo para tomar mayores riesgos, respaldados por la combinación de una recuperación económica y abundante liquidez. No obstante, un número creciente advierte que esta euforia será pasajera y que los activos de mayor calidad -como balances más fuertes y fuentes de ingresos más predecibles en el caso de empresas, finanzas públicas más sanas y crecimientos más diversificadas en el caso de países– serán los que prevalecerán en el largo plazo. Más allá de estos primeros 100 días, el largo plazo es el horizonte de inversión apropiado para la mayoría de los inversionistas.

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