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Columnistas

18/07/2017

Relación entre presidentes de directorios y gerentes generales

Luis Hernán Paúl F. Asesor y Director de Empresas

  • Por Luis Hernán Paúl
    Luis Hernán Paúl

    Luis Hernán Paúl

    Una de las relaciones más importantes para el éxito de las empresas es la que existe entre los presidentes de los directorios y los gerentes generales. Cuando esta relación funciona bien tanto el directorio como la empresa se benefician. Para que ello ocurra es fundamental que cada cual cumpla su rol, el cual es administrar la empresa en el día a día en el caso del gerente general y dar los lineamientos críticos y supervisar a la administración en el caso del presidente, lo cual debe hacer en forma conjunta con el directorio.

    Lamentablemente esto no se da siempre. En efecto, hay algunas empresas en las que los directorios, y en especial los presidentes, se involucran en la administración más allá de lo deseable, lo que dificulta el debido “accountability” del gerente general y del equipo ejecutivo en general.

    Hay compañías, a su vez, donde se da el fenómeno contrario. Me refiero a presidentes que no cumplen en plenitud su rol, lo que lleva comúnmente a una de dos situaciones. Empresas que son dirigidas y administradas por sus gerentes generales sin mayor contrapeso del directorio o bien empresas en que el directorio opera desordenadamente, lo que dificulta que éste desarrolle una labor efectiva.

    Pero también hay muchas empresas en las que los presidentes ejercen debidamente su rol, lo que facilita no sólo que exista una adecuada relación de éstos con los gerentes generales, sino que también la realización de un buen trabajo a nivel del directorio y la generación de una interacción constructiva entre el directorio y el gerente general.

    La labor del presidente involucra diversas tareas. Una de las principales es sin duda la de coordinar las actividades que desarrolla el directorio. Para ello debe asegurarse que exista una adecuada agenda de los temas a tratar en cada sesión y a nivel anual, y que los temas escogidos se aborden de la forma debida. Debe buscar que la información que reciben los directores, tanto en forma previa a los directorios, durante los directorios y entre directorios, sea apropiada. Así mismo debe procurar que, cuando se aborden especialmente los temas más relevantes, exista el debido espacio para que los directores aporten sus puntos de vista, se produzcan intercambios de visiones y se adopten decisiones de forma fundamentada y oportuna. También es importante que ponga especial atención en que el clima y la dinámica del directorio sean adecuados. Todo ello es deseable para lograr que el directorio logre operar como equipo en forma efectiva.

    Otra labor importante de los presidentes es la de actuar en ocasiones como consejeros de los gerentes generales. En efecto éstos últimos muchas veces requieren de alguien con quien confrontar decisiones propias de su rol sobre temas en los que no corresponde involucrar a otros ejecutivos o bien en los cuales éstos no tienen mayor experiencia que aportar. En tales casos la opinión de una persona como el presidente, que usualmente es alguien que cuenta con una amplia experiencia de negocios y un adecuado conocimiento de la empresa, puede ser de gran utilidad.

    Ahora, la construcción de una relación sólida entre el presidente y el gerente general requiere, además del entendimiento de los límites de sus roles, de dos condiciones adicionales muy importantes: la conformación de un entendimiento común sobre los objetivos que busca alcanzar la empresa y la existencia de un acuerdo sobre los valores fundamentales y los estándares éticos que deben guiar su actuación.

    Se debe tener presente, además, que una relación de este tipo no se logra de un día para otro, sobre todo cuando se trata de personas que no se conocen previamente. Su conformación requiere de tiempo y de personas que tengan la debida disposición e inviertan esfuerzos en lograrla.

    Se trata en todo caso de una relación que vale mucho la pena forjar, la cual entrega normalmente a las empresas no sólo mayores posibilidades de éxito sino que también un camino para avanzar de forma más segura.

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