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Manuel Bengolea

¿TPM? El Fisco tiene la última palabra

Manuel Bengolea gerente general octogone chile

Por: Manuel Bengolea | Publicado: Viernes 5 de agosto de 2016 a las 04:00 hrs.
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Por ley las decisiones sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM) las toma el consejo del Banco Central, y no el Fisco como parecería sugerirlo el título de esta columna, sin embargo, el proceder del segundo no le es indiferente al primero dada la relevancia de éste en nuestra economía, sobre todo en materia de gastos e ingresos. No hay que soslayar que el gasto del Fisco está creciendo muy por sobre sus ingresos (los denominados déficits fiscales crónicos), lo cual, entre otras cosas, ha llevado a que el nivel de deuda pública sea el más elevado de los últimos 22 años, y que en el ámbito de analistas financieros y agencias clasificadoras de riesgo comiencen a visualizarse señales de alerta cada vez más evidentes.

Una de las razones por la cual la inflación permaneció por sobre el rango meta (3%-4% anual) se debió al incremento desmedido de gasto por parte del gobierno. Si bien el Central fija en la depreciación del peso la causa del desborde inflacionario, el exceso de gasto no permitió los ajustes necesarios en el mercado laboral, entre otros, que hubiera permitido un ajuste de precios relativos más rápido y evitado una caída tan pronunciada del peso. El gobierno a través de su política fiscal en vez de permitir que los ajustes internos a la nueva realidad de crecimiento económico se produjeran lo más rápido posible, trató sin éxito de que fuera el Estado quien lo sustituyera.

Adicionalmente, los incrementos del gasto fiscal sin su respectiva contrapartida en ingresos, implican un aumento en la deuda del gobierno, que tiene serias complicaciones para la marcha de la economía que afectarían la decisión del Banco Central. De persistir el aumento del gasto por sobre el del crecimiento económico, las posibilidades del Central para bajar las tasas disminuyen pues es su deber velar por la estabilidad de precios y por ende limitar el efecto nocivo que el exceso de gasto fiscal le imprime a éstos.

Si el gobierno continúa esquivando la importancia de la responsabilidad fiscal, entonces,y a pesar de todos los esfuerzos de Hacienda por contener el exceso de gasto, esto se reflejará en los precios y en el potencial de crecimiento. En un escenario donde el Fisco se transforma en un agente distorsionador de expectativas, el Central tendrá serias limitaciones para ayudar con una política monetaria expansiva.

El Central dijo en su Informe de Política Monetaria (IPOM) que la única forma de retomar el crecimiento económico era elevando las expectativas de empresarios y consumidores, ya que las posibilidades de las políticas fiscales o monetarias eran muy limitadas. Y no se deje engañar por políticos, que ante los procesos electorales, quieren que el Fisco aumente el gasto con la obvia intención de captar favores y por ende votos. Si el Fisco cede al canto de sirena de los políticos de cara a las elecciones de 2016 y 2017, al Central le quedarán pocas opciones que no sea neutralizar vía política monetaria el desborde fiscal y político. El ministro Valdes es una garantía de que ello no suceda, y es de esperar que el anhelo y necesidad de los políticos de la Nueva Mayoría por mantenerse en el poder, sea limitado por él.

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