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Medioambiente e integridad corporativa

Paula Valenzuela P. Gerente General Fundación Generación Empresarial

Por: Paula Valenzuela P. | Publicado: Viernes 26 de julio de 2019 a las 04:00 hrs.
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Paula Valenzuela P.

El tema llegó con todo a la agenda empresarial. En términos legislativos tenemos, entre otras iniciativas, la prometida propuesta de modificación al sistema de evaluación de impacto ambiental, de gran importancia para las empresas productivas; una anunciada ley marco de cambio climático y el recientemente reforzado proyecto de responsabilidad penal de personas jurídicas en delitos ambientales, que implicará nuevos desafíos para todas las compañías chilenas, incluyendo el desarrollo de sistemas de prevención de daños.

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A esto hay que sumar los nuevos objetivos de sacar de circulación al 19% de las generadoras a carbón de aquí a 2024, y el cierre definitivo de todas ellas al 2040. Pero el plato de fondo será la COP25 en diciembre, donde Chile será el epicentro de la discusión mundial sobre cambio climático, evento en que los gremios empresariales ya se han involucrado colaborando con el financiamiento y la organización.

Este escenario es importante para las empresas por varias razones. Primero, implica hacerse parte de la conversación y los cambios culturales, a través de compromisos explícitos y acciones concretas sobre los desafíos medioambientales relevantes para la realidad de cada compañía, incorporando a las personas y a las comunidades en el proceso. La búsqueda de propósitos comunes en el cuidado del entorno siempre es una buena razón para construir encuentro, confianzas y consensos con los grupos de interés.

Por otra parte, es un espacio para conectarse cultural y valóricamente con las nuevas generaciones de colaboradores, quienes usualmente tienen un sentido de urgencia y compromiso de vida con estas temáticas mucho mayor al de las generaciones que hoy lideran las compañías. Por lo tanto, sus expectativas en estas materias no siempre son correspondidas desde los gobiernos corporativos. Esta conexión se puede lograr a través de conversaciones internas, iniciativas conjuntas, acuerdos de futuro y redefinición de los objetivos corporativos en torno a los desafíos medioambientales, incorporando estas temáticas a la cultura de integridad y cumplimiento de las compañías.

Finalmente, es una oportunidad para generar alternativas de inversión, desarrollo y crecimiento en proyectos de economía verde. La atención y el interés de buena parte de los chilenos estarán centrados en nuevos hábitos de consumo de productos y servicios que calcen mejor con sus expectativas ambientales. El Chile del próximo año será uno más consciente, más preocupado y más exigente que el actual, en relación a los desafíos culturales vinculados al medioambiente que protegerán a las futuras generaciones, así como a la flora y fauna de nuestro planeta.

Atrás quedaron los tiempos en que se veía la protección al medioambiente como una limitante del crecimiento, un costo al desarrollo o un contrapeso a la inversión. Hoy es una urgencia y una necesidad cultural y social.

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