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Padre Hugo Tagle

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Padre Hugo Tagle En twitter: @hugotagle

Por: Padre Hugo Tagle | Publicado: Lunes 18 de noviembre de 2019 a las 04:00 hrs.
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“Darle voz a la gente”, “participación ciudadana” y un largo etcétera es lo que se escucha desde todos los sectores. Y se ha respondido a esa inquietud. Felicito desde ya a todos los partidos políticos que se han reunido para “pensar un Chile mejor”, que al final, de eso se trata.

Conversando se entiende la gente. Cuál sea el camino más adecuado para una nueva Constitución, habrá que verlo. Sí sabemos que debe ser lo más consensuado posible y con la mayor participación ciudadana posible.

No hay que tener miedo a consultar. No hay que temerle a la democracia. Entre mayor sea la participación al tomar una decisión, tanto más segura y sólida será. Nos hemos acostumbrado a evaluarlo todo. Nos viven evaluando. Se ha impuesto en muchas empresas la evaluación de desempeño 360° en que cada cual evalúa a los pares, superiores o subalternos. Así, cada uno cuenta con diferentes puntos de vista y perspectivas que vienen desde los jefes, compañeros, subordinados, etc.

Tras cada compra o llamada a una empresa se nos pregunta si queremos participar de una encuesta, “para mejorar el servicio” como dicen. Yo soy de los que las responden. Hágalo usted también. Así prestamos un servicio a la empresa en cuestión. Vivimos en un nuevo mundo en que los ciudadanos se han empoderado –Chile es un buen ejemplo, doloroso, pero ejemplo igual– de esa nueva actitud ciudadana. No temamos preguntar. Y la pregunta ciudadana se llama plebiscito. Hoy, más fácil que nunca, con los medios electrónicos de que disponemos.

Se debe buscar un texto que sea realmente producto de un consenso amplio, líneas generales, corto, que permita una convivencia pacífica y justa.

Este proceso supone corazones nobles y generosos, tolerancia, apertura al otro. Nadie es dueño de la verdad. Estoy seguro de que primará el sentido común. Los chilenos rechazan los extremos. Los que dicen ser “representantes legítimos del pueblo” se llevarán una decepcionante sorpresa.

De hecho, los extremos tienen una triste representación parlamentaria. El crecimiento de los extremos en el espectro político es consecuencia de la exclusión o escasa voluntad de integración. Entre mayor sea la participación ciudadana en “la cosa doméstica”, tanto más crece la moderación y se aíslan y neutralizan los extremos. En fin, no dilatemos más algo que cae de maduro y manos a la obra.

Se le atribuye a Einstein la frase: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Probar algo nuevo será el camino. Confiemos en Dios que lo lleve a buen puerto.

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