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Pilita Clark

Las consecuencias imprevistas de la licencia de paternidad

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Por: Pilita Clark | Publicado: Lunes 10 de junio de 2019 a las 04:00 hrs.
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El año pasado, un lector me escribió para decirme que una de mis afirmaciones en un artículo era una tontería. En un artículo sobre las jornadas laborales de cinco horas, yo dije que pensaba que muchos hombres verían más a sus familias si pudieran hacerlo. El lector dijo: “Es curioso cómo algunas mujeres simplemente no entienden cómo funcionan la mayoría de los hombres”.

Dios mío, pensé: eso podría ser cierto. Donde crecí, cuando un hombre cambiaba un pañal -como podría haber dicho Samuel Johnson- lo hacía mal, pero te sorprendía que lo hubiera hecho en absoluto. Tal vez los padres de hoy preferirían que las cosas se hubieran quedado así. Sin embargo, en los últimos seis meses, me he encontrado con cada vez más hombres que no sólo no se sienten atemorizados por los pañales, sino que están buscando la manera de obtener más licencia de paternidad.

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Algunos estaban tan molestos por sus mínimos plazos de licencia de paternidad en comparación con el de las mujeres, que han acudido a los tribunales alegando discriminación.

Escribí sobre ellos en una columna el mes pasado, preparándome para aún más comentarios críticos sobre mi mala interpretación de la actitud de los hombres. En cambio, me sorprendió la cantidad de lectores masculinos que dijeron que querían ver más artículos sobre el tema, especialmente las barreras ocultas que mantenían a los hombres en la oficina cuando querían estar en casa.

Ésta es la forma en la que un nuevo padre resumió el problema. Él y su esposa tienen 30 y tantos años y ambos trabajan en dos de las compañías financieras más grandes del mundo, ella en un banco de inversiones, él en una empresa de gestión de activos.

Sus dos firmas ofrecen una licencia de paternidad relativamente generosa. Su compañía ha dicho en repetidas ocasiones que respalda las reglas que el Reino Unido introdujo hace cuatro años, que permiten que los padres compartan hasta 50 semanas de licencia, la mayoría pagadas. La pareja estaba dispuesta a compartir el tiempo, pero finalmente decidieron que ella debería tomarse casi toda la licencia. ¿Por qué?

“La razón principal es que ambos desempeñamos un cargo de alto nivel, y queremos que nuestros empleadores nos consideren como futuros líderes de nuestras firmas”, me dijo el padre. “Si yo como hombre hubiera decidido tomarme una gran parte del tiempo libre, mi compromiso habría sido cuestionado, no abiertamente, pero habría sido una marca negra. He visto que esto sucede”. Por el contrario, en el caso de su esposa, la empresa no sólo esperaba que se tomara un tiempo libre, sino que sabía que ella hubiera podido hacer un escándalo si la hubieran pasado por alto para una promoción cuando regresara al trabajo.

“Yo no hubiera podido hacerlo tan efectivamente”, dijo, y agregó que era irónico que los esfuerzos de la compañía para ayudar a las madres a regresar al trabajo están haciendo que a las mujeres les resulte más difícil obtener ayuda de sus maridos.

“Para mi esposa, la licencia es considerada como un derecho, pero para mí es una opción”. Esta es sólo una historia, pero concuerda con la investigación reciente que muestra que los hombres entre veinte y cuarenta años enfrentan obstáculos para balancear el trabajo y la paternidad.

Casi 90% de los más de 2 mil hombres encuestados para el estudio de Deloitte y el sitio web para padres Daddilife dijeron que estaban involucrados en la crianza del día a día de sus hijos, la mayoría de ellos “totalmente”.

Casi la mitad (45%) de los encuestados dijeron que enfrentaban tensiones en el trabajo al tratar de equilibrar el trabajo con la vida familiar y un porcentaje similar dijo que una mejor licencia de paternidad era “vital”.

Pero, ¿qué pasa si las leyes y las políticas de recursos humanos no son suficientes para superar los obstáculos culturales que impiden que los padres tomen más licencia?

Louisa Caswell, socia del bufete de abogados Addleshaw Goddard en Londres dice que hay una manera obvia de superar el estigma que sienten los hombres con respecto a tomar licencia: “Tienes que animar a tus líderes masculinos a que lo hagan. Una vez que la gente viera que los hombres ambiciosos y exitosos pueden tomar licencia sin dañar sus carreras, cambiaría la situación por completo, dice ella.

Esto requiere un esfuerzo de gestión. Cuando Caswell descubre que un hombre de su equipo está a punto de convertirse en padre, ella le sugiere que debe pensar en tomarse licencia. La firma también anima a los papás nuevos a que traigan a sus bebés a la oficina y a que atiendan los almuerzos para nuevos padres realizados por la empresa.

Me gustaría pensar que algún día no se requerirán estímulos como éstos, porque será totalmente normal que un padre se tome unos meses de licencia de paternidad. También creo que ese día está más cerca de lo que mucha gente podría pensar.

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