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Política y gobierno: ¿eligiendo a los mejores?

MARÍA CECILIA CIFUENTES Directora Centro de Estudios Financieros del ESE Business School, UAndes

Por: María Cecilia Cifuentes | Publicado: Martes 15 de junio de 2021 a las 04:00 hrs.
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María Cecilia Cifuentes

Suelo plantear a mis hijos el ejemplo de deportistas destacados para mostrarles la importancia del esfuerzo y la preparación. Son pocos los que tienen el talento de Alexis, sin embargo, él no hubiera llegado a lo que es hoy sin un gran esfuerzo, disciplina y dedicación.

Les digo también que el esfuerzo es más importante que el talento (conocemos ejemplos de grandes talentos con carreras cortas, porque no tuvieron la disciplina). El golfista Niemann está llevando a nuestro país al lugar más alto que hemos tenido en ese deporte gracias a un enorme talento, pero a una disciplina física y fortaleza mental mayor aún.

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¿A qué va lo anterior? A que los mismos criterios son aplicables a la política. Para esa función, la más determinante en el devenir de los países, también se requiere talento -talento político, por supuesto-, pero principalmente una gran preparación y dedicación. Lamentablemente, muchas veces los candidatos son elegidos sólo por su talento político, que les permite estar bien posicionados en las encuestas y ser populares en los programas de farándula, pero con una muy escasa preparación para sus cargos.

Estamos eligiendo para funciones clave a los que son buenos “cuñeros”, a aquellos que con una frase explican la realidad y con otra pretenden solucionar los problemas. Los políticos que destacan son los que inventan el mejor slogan, que rápidamente se convierte en “trending topic” en las redes sociales. Pero es muy difícil convertir consignas en buenas políticas públicas, vamos a terminar pagando caro por años las cuñas relativas a “la mezquindad del gobierno”, los “mínimos comunes” y la “superación del modelo neoliberal”.

Definitivamente, no llegaremos a ninguna parte con políticos “cuñeros”, que no entienden cómo funciona el mundo y por qué no es posible resolver los problemas con la pura voluntad. No se trata de una tarea fácil. NO CUALQUIERA PUEDE SER PRESIDENTE, es una función de la máxima dificultad, que requiere características excepcionales. Tiene que ser un Alexis Sánchez de la política, mucho talento e inteligencia, pero más aún, dedicación, esfuerzo y disciplina. Sin embargo, veo con mucha preocupación cómo crecientemente los candidatos se eligen más por el rating que por la real capacidad para el cargo (la elección entre Guillier y Lagos es un buen ejemplo de lo que intento plantear).

No se puede dejar esta decisión en manos de las encuestas, son un barómetro demasiado imperfecto para reconocer las reales capacidades que necesita un Presidente de la República. Esta responsabilidad recae en los partidos políticos, que no sólo deben elegir a aquellos con más seguidores en Twitter y estrellas de Instagram, sino que además cumplan con las capacidades para el cargo, que no son pocas.

En esta materia la centroderecha lo está haciendo un poco mejor que la centroizquierda, al menos tiene candidatos que, más allá de su popularidad, muestran la capacidad para ejercer en buena forma la enorme responsabilidad de ser presidente de Chile. La centroizquierda parece no sólo perdida en sus objetivos programáticos, sino también en elegir quién los puede liderar, dejándose pautear en exceso por la voz de la calle. Por cierto, la popularidad y el rating son importantes, pero para la próxima elección presidencial la búsqueda del “like” nos puede dejar en el sillón presidencial a personas que no parecen tener la capacidad para ese cargo.

El problema es que cuando un deportista confía sólo en su talento y no se prepara, sólo pierde él; pero cuando elegimos políticos por el rating en las encuestas, pierde todo el país.

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