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Profesionales para el futuro

Mónica Reyes Profesora y Máster en Historia

Por: Mónica Reyes | Publicado: Martes 10 de abril de 2018 a las 04:00 hrs.
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Mónica Reyes

Si tan sólo hacemos un simple recuento de lo que ha pasado durante los últimos años con las aplicaciones que usamos habitualmente en nuestros dispositivos móviles, podemos ver que el avance es muy rápido y revoluciona nuestras vidas. En 2004 se creó Facebook, en 2006 Twitter, en 2010 Instagram, en 2011 Snapchat, en 2013 Telegram y lo más impresionante: en 2014 se crea WhatsApp. Es decir, sólo hace 3 años que lo usamos y ya se ha tomado por completo nuestras vidas, invadiendo nuestro espacio personal y laboral.

Lo anterior es sólo una muestra de lo rápido que se están implementando los cambios provocados por la revolución tecnológica, también denominada cuarta revolución industrial, que nos impacta en mayor escala y velocidad.

Una de las consecuencias de ésta son los cambios en el trabajo. La tecnología trae enormes beneficios en materia de eficiencia, calidad de vida, salud y en tantos otros campos. Sin embargo, nos desafía cuando permite reemplazar a un ser humano por una máquina, porque puede realizar mejor una determinada tarea.

Así es como serán transformados todo tipo de puestos de trabajo. Una nueva ola de automatización y la llegada de la inteligencia artificial amenazan el futuro de los empleos tradicionales.

Hoy en día más de la mitad de los graduados se están preparado para trabajos que todavía no existen y hacia 2025, esta misma revolución nos abrirá nuevas oportunidades de carrera inspiradoras y emocionantes en sectores que actualmente todavía están en sus albores.

Diferentes sondeos indican que los empresarios tienen expectativas positivas, a pesar que les preocupa el “darwinismo tecnológico”, donde aquellos que no se adapten no lograrán sobrevivir. El Foro Económico Mundial estima que se perderían más de 7 millones de empleos en los países más industrializados del mundo, mientras un estudio de Mckinsey señala que hasta el 30% de trabajos corren riesgo de ser erradicados.

Los países más avanzados encararán mejor el cambio, que a la vez constituye una gran oportunidad para las economías emergentes, con el potencial de elevar los niveles de ingreso globales y mejorar la calidad de vida de poblaciones enteras. Un reporte de la OCDE sugiere que es necesario que políticas educativas impulsen a adultos a prepararse continuamente para lograr que se adapten eficazmente a los nuevos requerimientos laborales, de lo contrario podrían crecer las tasas de desempleo.

La aldea global se ha vuelto cada vez más competitiva, porque no hay límites para acceder al talento. Y la causante de la nueva realidad es nuestra propia inteligencia. Por ello, esta es la revolución del talento humano.

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