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¿Y si el “ingreso mínimo garantizado” baja los sueldos?

Alexandre Janiak Profesor Asociado Instituto de Economía UC

Por: Alexandre Janiak | Publicado: Viernes 25 de octubre de 2019 a las 04:00 hrs.
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Alexandre Janiak

El Presidente de la República anunció el martes pasado una serie de medidas destinadas a mejorar la situación económica de los chilenos, una de las cuales impacta directamente en los salarios de los trabajadores. El Presidente explicó que “vamos a crear un ingreso mínimo garantizado de 350 mil pesos mensuales para todos los trabajadores con jornada completa, de forma tal que vamos a completar el salario que tengan los trabajadores cuando sea inferior a este ingreso mínimo garantizado de $350 mil pesos con este aporte”.

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Suena a priori como una medida que favorece a sus beneficiarios directos: si un trabajador cobra el sueldo mínimo de 301 mil pesos, la medida tiene el potencial de subirlo a $ 350 mil, dado que el Estado complementaría con $ 49 mil. De la misma manera, cualquier trabajador con un sueldo entre $300 mil y $350 mil se vería beneficiado con un subsidio para llegar a esta última cifra.

Esta medida, sin embargo, puede favorecer más a la empresa que al trabajador, según las circunstancias. Consideremos, por ejemplo, un trabajador que cobra hoy día justo 350 mil pesos. Los incentivos para el empresario de pedirle una reescritura de su contrato laboral son dema-siado fuertes: si convence al trabajador de cobrar $ 301 mil argumentando que no cambiaría su sueldo porque el Estado complementaría la diferencia, la empresa se quedaría entonces con los $ 49 mil que corresponden a la diferencia, sin que el trabajador se beneficie en absoluto. Si éste cobraba $ 340 mil, la empresa se beneficiaría en $ 40 mil y él en sólo $ 10 mil, etc.

La medida puede incluso llegar a bajar el sueldo potencial de algunos trabajadores. Consideremos una empresa que, sin la medida, estaba dispuesta a pagar $ 370 mil a un trabajador potencial. Con la propuesta de ingreso mínimo, la tentación de negociar pagarle sólo el mínimo de $ 301 mil se vuelve demasiado fuerte: la empresa tiene incentivos a negociar fuerte dado que ganaría $ 69 mil en este caso, mientras que el trabajador se vería perjudicado solamente en $ 20 mil. La medida haría entonces menos probable cualquier promoción salarial que deje el trabajador con un sueldo un poco por encima de los $350 mil, dado la ganancia por pagar sólo $ 301 mil.

Entonces, mientras la medida puede beneficiar a algunos trabajadores, se espera que una proporción significativa de ellos empiece a cobrar justo el mínimo, incluso los que potencialmente podían cobrar bastante más que eso. Según cómo opera el ingreso mínimo garantizado, los beneficios basados en el salario, como por ejemplo las pensiones, podrían verse afectados negativamente si el mínimo no los toma en cuenta.

Todos estos ejemplos son por supuesto especulaciones basadas en mecanismos estándares de economía. Pero subir simplemente el sueldo mínimo en un monto razonable podría resultar en una medida más limpia que no generaría las distorsiones mencionadas en estos casos. En efec-to, estudios para otros países han sugerido que subidas en el salario mínimo pueden generar spillovers positivos hacia otros salarios por encima del mínimo.

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