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Editorial

EDITORIAL DF - ¿Tercer mandato de Xi Jinping?

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La semana pasada, el Comité Central del Partido Comunista de China abrió formalmente la puerta a que, el próximo año, el Congreso del partido pueda aprobar un tercer mandato de cinco años del Presidente Xi Jinping. De ocurrir, sería la primera vez en más de 40 años que el máximo líder chino permanece en el cargo por más de diez años, luego de que en 2018 el propio Xi impulsara la eliminación del límite constitucional de una década impuesto bajo el gobierno de Deng Xiaoping.

Decir que lo anterior consolida el poder de Xi no da cuenta de su real significancia. Sólo dos líderes antes que él obtuvieron resoluciones análogas del comité central -Mao Zedong y el propio Deng-, ambos considerados figuras fundacionales no sólo del partido, sino de la China post imperial. Y al igual que Mao y Deng, también Xi ha logrado que su “pensamiento” sea consagrado en la Constitución de China. Las señales de un culto a la personalidad ya se observan en su rol como modelo a seguir para los escolares chinos, y en el calificativo de “líder del pueblo” que le da la prensa estatal, entre otros ejemplos.

La tradición de liderazgo personalista y autocrático cruza toda la historia china. El período “institucional” de mandatos fijos inaugurado por Deng duró 40 años y fue excepcional. En ese lapso China disfrutó de estabilidad política y surgió como potencia económica mundial, lo cual hace ver con entendible preocupación un cambio en las reglas de juego institucional tan relevante como éste, que no excluye una presidencia que dure otros 10 años o más, eventualmente vitalicia.

Tratándose de una potencia como China, determinante en el rumbo del siglo XXI, esta decisión abre interrogantes tanto para ella como para la comunidad mundial. Justamente por su peso e influencia en los asuntos mundiales, la importancia del liderazgo internacional de China excede con creces la impronta de sus líderes. En caso de ser ratificado por un tercer período, el Presidente Xi haría bien en abordar, desde esa convicción, los muchos desafíos y oportunidades que enfrenta su nación en la próxima década.

 

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