Editorial

Estados Unidos y China: ¿es guerra fría?

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l aumento de la tensión diplomática entre Washington y Beijing está nuevamente al centro de la atención internacional, y ha hecho temer una escalada sino-norteamericana reminiscente de algunos momentos álgidos del enfrentamiento soviético-norteamericano durante la Guerra Fría.

Precisamente porque la rivalidad entre Estados Unidos y China será determinante en la geopolítica mundial de las próximas décadas, es clave entender sus dinámicas, algo que las frecuentes referencias a la Guerra Fría podrían estar dificultando. De hecho, más allá de la configuración de un nuevo orden de tipo bipolar —como el de Washington y Moscú entre 1945 y 1989—, hay más diferencias que similitudes con el mundo actual.

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La rivalidad entre Washington y Beijing no es eminentemente ideológica, como el choque entre capitalismo y comunismo, sino económica y comercial (de ahí estratégica en otras áreas, por cierto). Y si bien sus sistemas políticos son radicalmente distintos, ambas potencias evitan presentarse como sus adalides, sino más bien cada una como legítima representante de principios compartidos por la comunidad internacional (comercio abierto, reglas parejas, desarrollo sustentable) y defensora de sus instituciones. Por otro lado, ninguna lidera una coalición de países equivalente a la OTAN y el Pacto de Varsovia, o a la OCDE y la Comecon, ni se enfrentan a través de ellas en conflictos bélicos análogos a Vietnam o Afganistán.

La diferencia clave es que mientras la disparidad de recursos y poder entre EEUU y la URSS no hizo sino acrecentarse durante medio siglo, hoy los chinos son una potencia en ascenso que rivaliza con los estadounidenses. Esto es lo que definirá un reordenamiento de poder en la escena mundial, con posibles (no seguras) consecuencias para el conjunto del sistema internacional.

Estudiar la historia en busca de paralelos de los cuales extraer lecciones es un ejercicio siempre necesario, pero en el pasado no están los "modelos" que expliquen el presente. Buscar esas explicaciones es una tarea en proceso.Beijing está acortando la brecha de recursos y poder con Washington como jamás pudo hacerlo Moscú.

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