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Editorial

La ONU condena a Venezuela… otra vez

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l esperado informe de la Alta Comisionada para los DDHH de las Naciones Unidas sobre Venezuela habla de detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones extrajudiciales por parte de los cuerpos de seguridad del Estado bolivariano. Respecto de la situación de las libertades y el funcionamiento de las instituciones democráticas, el documento acusa una estrategia “orientada a neutralizar, reprimir y criminalizar a la oposición política y a quienes critican al gobierno”. Denegación de justicia, falta de servicios básicos, miles de muertes por falta de medicina y alimentos, una crisis humanitaria responsable del masivo éxodo de cuatro millones de personas.

Este periódico calificó ayer el informe como “lapidario” y sin duda lo es, especialmente para quienes dentro y fuera de Venezuela aún esgrimen una defensa del régimen madurista, pese a la contundente y creciente evidencia de su carácter dictatorial. Pero no por lapidario resulta sorprendente, pues por desgracia recoge mucho de lo que la propia ONU y otras entidades han documentado en 20 años de revolución bolivariana: los fracasos y crímenes del chavismo no son nuevos, sólo han ido empeorando con el tiempo.

Desde luego, que este diagnóstico lo emita la actual comisionada de DDHH, con su conocida historia política y su declarada simpatía por la Cuba castrista —gran aliada ideológica y socia comercial del gobierno bolivariano—, tiene un significado político particular. Debiese ser visto, y utilizado, como una potente munición en el arsenal del Grupo de Lima y la propia ONU para presionar por un cambio de régimen en Caracas.

El innegable desplome del chavismo como experimento de gobierno y propuesta ideológica se ha vuelto una crisis regional de proporciones, de la cual Chile ve hoy uno de sus desgarradores efectos en sus propias fronteras, debido al éxodo de refugiados venezolanos. Confiar solamente en una salida a través del diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro ha dejado de tener sentido y Venezuela seguirá pagando el precio.

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