Editorial

Retiro del 10%: la responsabilidad política en deuda

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l Gobierno enfrenta la compleja tarea de revertir en el Senado el mal resultado de la votación del miércoles pasado en la Cámara de Diputados, que con el inesperado apoyo de 13 votos oficialistas hizo avanzar el proyecto que permitiría a los afiliados de AFP el retiro del 10% de los fondos acumulados en sus cuentas, como forma de paliar el impacto económico de la pandemia en el corto plazo.

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Desde una perspectiva puramente técnica, es evidente lo desacertado de esta idea, tanto por su efecto en las pensiones futuras —en especial para los afiliados con menos recursos— como por sus eventuales implicancias macroeconómicas, según resalta un columnista en esta página. No es casual, de hecho, que expertos cercanos a la oposición y al oficialismo hayan coincidido en lo medular de sus críticas a la medida.

Pero ésta resulta también muy preocupante desde el punto de vista político. Por un lado, porque los diputados que la impulsaron o apoyaron —no importa el partido— hicieron oídos sordos a todos los argumentos de los entendidos en la materia. De esa forma, pusieron por delante la inevitable popularidad cortoplacista de una medida de esta índole (por el alivio inmediato, aunque pasajero, que supone), en desmedro de su responsabilidad política de medir sus efectos negativos a futuro, ampliamente reportados.

Para el oficialismo, por otro lado, es particularmente grave, porque junto con falta de lealtad de los diputados con su propio Gobierno —cuya derrota política en la Cámara fue públicamente celebrada por la oposición—, estos mostraron ninguna coherencia con los valores, ideas y propuestas que le dieron a su sector una holgada victoria en las urnas hace sólo dos años.

Ello no sólo arriesga horadar las bases del sistema previsional, sino profundizar la pérdida de confianza de los electores en sus representantes, a quienes observan votando en contra del ideario que prometieron defender en sus campañas para ganar un escaño parlamentario. Y de perder la confianza a perder la legitimidad hay un corto trecho.

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