La escalada de la Bolsa de Santiago se frenó en seco este martes, principalmente debido a la influencia de SQM, y en momentos en que, contrario a la tendencia más reciente, la demanda se volcó hacia mercados como el de Estados Unidos.
Tras haber partido la semana con un salto a máximos desde febrero, el S&P IPSA cayó 0,8% hasta los 11.450,75 puntos al cierre de esta última operación, fuertemente presionado por SQM-B (-4,1%), que tiene la mayor ponderación y registró el peor desempeño, después de haber subido por ocho sesiones consecutivas.
"El IPSA muestra un desempeño relativo más débil frente a otros mercados de la región, luego de acercarse ayer a su máximo histórico registrado a fines de enero. Este retroceso se explica principalmente por la caída de los futuros del litio, que está presionando a las compañías mineras del sector a nivel global y, particularmente, a SQM", dijo a DF el gerente de Inversiones Fondos Financieros en Fynsa, Benjamín Guevara.
Según Guillermo Araya, gerente de estudios de Renta 4, los precios del "oro blanco" cayeron por las especulaciones sobre una posible reapertura de la gigantesca mina china de litio Jianxiawo, que ha estado parada desde hace un año, y también sostuvo que SQM resintió la rebaja en el precio objetivo de su principal comparable, Albemarle (-5,9%), por parte de JPMorgan.
Hubo intensos montos transados de casi $ 250 mil millones en acciones nacionales, de los cuales el 30% correspondió a SQM y Latam (2,8%), esta última beneficiada por la caída de los precios del petróleo.
Guevara calificó esta caída del IPSA como una corrección, mientras que en el caso de los bancos que presionaron al índice a la baja, "se podría hablar de toma de utilidades en aquellos nombres cuyas valorizaciones se ven más exigentes y que podrían enfrentar una menor dinámica de resultados en el corto plazo, en un escenario de menores presiones inflacionarias durante el segundo semestre", analizó.
Bolsas internacionales
En Wall Street, el Nasdaq repuntó 0,7%, favorecido por el rebote de Nvidia (2,2%) antes de los resultados que el fabricante de chips publicará mañana miércoles, mientras que el S&P 500 y el Dow Jones ganaron 0,3%. No pasó desapercibido el hecho de que las tasas soberanas cayeron en todas las principales economías.
"El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años ha bajado está prolongando la caída del lunes, tras los informes de que el Tesoro podría considerar utilizar su cuenta general de US$ 1 billón (millón de millones) para financiar nuevas recompras de bonos. La perspectiva de liquidez adicional está respaldando a los activos de riesgo", escribió la analista sénior de mercados de City Index, Fiona Cincotta.
Este miércoles se darán a conocer los índices de gasto en consumo personal de julio, donde se encuentra el "dato de inflación favorito de la Reserva Federal", y el viernes el presidente del banco central, Kevin Warsh, hablará en el Simposio Económico de Jackson Hole.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reveló este lunes los lineamientos de la nueva campaña para cortar los vínculos comerciales y financieros que Irán todavía mantiene con la economía global. Luego, las autoridades chinas advirtieron a EEUU que tomarán represalias si sanciona a empresas de su país. Pese a las tensiones, el crudo Brent retrocedía 6,6% a US$ 86,4 por barril.
"En este momento, los mercados consideran que las últimas sanciones representan una amenaza menor para el suministro que una escalada militar directa. Eso no significa que el riesgo haya desaparecido. Irán aún podría responder interrumpiendo el tráfico marítimo, mientras que el tráfico a través del estrecho de Ormuz se mantiene en su nivel diario más bajo desde mayo", planteó Cincotta.
Donald Trump anunció esta mañana que, según le informó la Armada norteamericana, "todas las minas han sido retiradas y/o detonadas dentro de las aguas internacionales del estrecho de Ormuz", y que "se ha notificado a Irán que cualquier embarcación que coloque nuevas minas será destruida de manera inmediata y sistemática".
Horas más tarde se supo que Omán e Irán han estado discutiendo una misión para despejar las minas de Ormuz -esto último en aparente contradicción con las afirmaciones de Trump- y habilitar un corredor temporal conjunto.