El Ministerio de Energía aseguró en la tarde de este jueves que se encontraba en la búsqueda de una solución ante la suspensión del suministro de Gas Natural Argentino (GNA) luego de que este miércoles desde Neuquén fueran cerradas preventivamente las válvulas de gasoducto que llega hasta el Biobío.
Frente a esta nueva contingencia a nivel local, la que se suma al ya tenso escenario energético internacional, la cartera liderada por Ximena Rincón señaló: "Estamos evaluando todas las posibilidades para que Argentina pueda restablecer el envío de gas compatible con las normas chilenas. Las autoridades de nuestro país ya están en contacto con las autoridades y empresas trasandinas para solucionar el problema".
En el comunicado, el Gobierno reconoció que, si bien existe una afectación a clientes industriales, "la gran mayoría cuenta con sistemas de respaldo, lo que permite mitigar impactos en la producción". Y que, ante la urgencia que supone esta situación, las autoridades están a la espera de un estudio de la composición del gas (cromatografía) para identificar los reales riesgos de la utilización del gas argentino.
En el mismo escrito, señalaron que quieren transmitir tranquilidad a la ciudadanía: "Estamos trabajando en coordinación con la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, con Intergas y Gas Sur, y las empresas argentinas involucradas, activando todos los protocolos para resguardar la seguridad y continuidad del suministro energético en las regiones".
En esa línea, recalcaron que la principal prioridad son las familias de Biobío y Ñuble, agregando que están desplegados "para evitar cualquier interrupción del suministro residencial y estamos trabajando para anticiparnos y tomar todas las medidas necesarias".
Respecto a lo sucedido, el Ministerio explicó que el gas natural que abastece a las regiones de Ñuble y Biobío ingresa a Chile a través de un gaseoducto internacional, cuyo punto de entrada se ubica en la cordillera de Yungay, sector Valle Las Vacas (Región de Ñuble).
En este punto, agregaron, se realiza la medición y verificación de la calidad del gas, conforme a la normativa chilena, la cual es más exigente que la normativa argentina
Fue en ese contexto, durante este proceso, que se detectó gas que no cumple con el estándar contratado, razón por la cual se suspendió su recepción hasta que el producto cumpla con los estándares exigidos en Chile.