Pago a 30 días: no faltan leyes, falta cumplirlas
Señor Director:
El reciente anuncio del Ministerio de Economía de un proyecto de ley con incentivos al pago en 30 días es una buena noticia para las PYME, cuyo principal enemigo sigue siendo la falta de liquidez. Bienvenido, entonces, todo esfuerzo por acortar los plazos y castigar el bicicleteo.
Sin embargo, conviene mirar la experiencia reciente. La Ley de Pago a 30 Días existe desde 2019, y el gobierno de Boric prometió “perfeccionar” una norma que calificó de deficiente y comprometió que el propio Estado pagaría a tiempo. El resultado fue modesto: los anuncios abundaron, pero los pagos siguieron llegando tarde. Hoy, según la Bolsa de Productos, las PYME cobran en promedio a 44 días, y el mismo Estado -con municipios y salud a la cabeza- es de los que más incumple el plazo que fija.
Ahí está el punto. El problema de las PYME no se resuelve con una ley más, sino con voluntad de hacerla cumplir. Un incentivo bien diseñado ayuda; pero si el primer mal pagador es el sector público, ninguna reforma será creíble. Ojalá esta vez el anuncio se traduzca en pagos efectivos y verificables, y no en otra promesa que las pymes terminan financiando de su propio bolsillo.
Pablo Müller
Académico de la Facultad de Administración y NegociosU. Autónoma de Chile