MK4: ¿quién comprará las acciones de las empresas junior?
EDUARDO BITRAN Académico, Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI
Un objetivo recurrente de las reformas al mercado de capitales de las últimas tres décadas ha sido ampliar las fuentes de financiamiento empresarial más allá de la banca. El proyecto MK4 vuelve sobre este desafío creando un mercado accionario para empresas innovadoras “Junior”.
Las empresas de alto crecimiento o gacela —que crecen al menos un 20% anual por tres años— son apenas el 1% de las firmas chilenas, pero generaron 43% de los nuevos empleos entre 2019 y 2022, según Endeavor. Chile necesita más empresas que escalen de startup a grandes empresas, pero el financiamiento es su restricción crítica.
MK4 crea el segmento Junior, con requisitos de inscripción proporcionales y un patrocinador encargado de la diligencia previa y seguimiento posterior. Además de la exención sobre las ganancias de capital, establece para personas naturales un crédito tributario equivalente al 35% de la inversión, con tope.
El referente es AIM de la Bolsa de Londres. Pese a tener un patrocinador supervisado, sus colocaciones descansan en inversionistas institucionales y fondos especializados. Reducir las asimetrías de información es necesario, pero no suficiente: se requiere una base estable de compradores profesionales.
“Su éxito dependerá menos de subsidiar compradores individuales que de construir una cadena de inversionistas profesionales”.
Chile tiene una paradoja. Posee un dinámico capital de riesgo temprano, gestiona más de US$ 400 mil millones institucionales y tiene un mercado de fondos small-cap. Las AFP financian gran parte de este último (0,2% de sus activos), invirtiendo en empresas listadas de entre US$ 100 y US$ 300 millones.
La reforma debe completar la cadena institucional de financiamiento; vinculando el capital de riesgo de etapas tempranas, con una industria profunda de “growth capital” para financiar Series B y C. El segmento junior sería el puente: permitir nuevas emisiones de equity, dar liquidez parcial a inversionistas tempranos y facilitar posteriormente el acceso a fondos small-cap y al mercado principal.
Corfo podría catalizar esta industria aportando hasta 30% del equity de fondos privados especializados en growth capital y segmento Junior. Los gestores privados seleccionarían las empresas y asumirían las decisiones de inversión. Estos fondos podrían financiar Series B y C de empresas cerradas con potencial de apertura y emisiones primarias de compañías ya listadas en el Junior.
El objetivo sería movilizar capital institucional hacia esta nueva clase de activos. Corfo actuaría como inversionista catalizador transitorio, compartiendo riesgo y retorno. Más que subsidiar 35% de la inversión de personas naturales —lo que genera costo fiscal y riesgo tributario—, el Estado debe atraer capital privado profesional y construir una base permanente de inversionistas.
El “Segmento Junior” puede ser una gran innovación del MK4. Pero su éxito dependerá menos de subsidiar compradores individuales que de construir una cadena de inversionistas profesionales que acompañe a las empresas desde el venture capital al growth capital, del Junior al small-cap y, finalmente, al mercado principal.