Iquique no quiere esperar hasta enero para comenzar su temporada de verano. Con un clima que permite disfrutar de sus playas durante buena parte del año y ante las proyecciones de temperaturas más altas para los próximos meses, los empresarios hoteleros de la ciudad buscan adelantar el inicio de las actividades estivales a noviembre, una estrategia con la que esperan extender el movimiento turístico y atraer visitantes nacionales y extranjeros antes del período tradicional de vacaciones.
La iniciativa surge mientras la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) proyecta temperaturas máximas sobre lo normal entre Arica y Valparaíso para el trimestre noviembre de 2026 a enero de 2027. El escenario, marcado además por la posible influencia del fenómeno de El Niño, abre nuevas expectativas para una actividad que busca reducir su dependencia de los meses de mayor demanda.

El interés por extender la temporada también responde a los recientes resultados del sector. Según la Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), durante septiembre se registraron 50.954 pernoctaciones en Tarapacá, una caída de 8,3% respecto del mismo mes de 2025. La ocupación regional de habitaciones alcanzó 33,5%, mientras que la tarifa promedio diaria llegó a $ 51.828, con un incremento interanual de 12,2%.
En este escenario, el presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de Iquique (Asehiqq), Jorge Platero, explica que el sector lleva varios años intentando modificar el calendario turístico de la ciudad, aprovechando las condiciones que ofrece el destino incluso antes de diciembre. “Nosotros hemos ido adelantando para que ojalá salga en noviembre”, señala el dirigente, respecto de la intención de anticipar el lanzamiento de la temporada estival.
Platero sostiene que, a diferencia de otros destinos del país, Iquique no necesita esperar la llegada del verano para ofrecer actividades al aire libre. La ciudad combina playas como Cavancha, deportes náuticos, gastronomía, comercio y recorridos patrimoniales, una oferta que se mantiene disponible durante gran parte del año.
El dirigente destaca que esta característica permite pensar en una temporada más extensa y no concentrada exclusivamente en enero y febrero. “No solamente por el cambio climático, sino que Iquique es así. No nos sorprende esto, este clima”, comenta.
Turismo de experiencias
La propuesta hotelera busca aprovechar una condición que los empresarios consideran una ventaja frente a otros destinos turísticos. Mientras buena parte del país concentra sus vacaciones de playa durante el verano, en Iquique las temperaturas templadas permiten recibir visitantes en otras épocas del año. En noviembre, por ejemplo, las condiciones climáticas ya permiten desarrollar actividades recreativas en el borde costero, especialmente en sectores como Cavancha y la Península, donde se concentran parte de la oferta gastronómica, hotelera y de servicios turísticos.

Platero considera que el inicio de la temporada podría anticiparse, aunque reconoce que para concretarlo se requiere generar una programación y articular al sector. El interés del gremio no se limita a las playas de la capital regional. La provincia del Tamarugal también aparece como parte de la oferta que permitiría atraer turistas durante más meses, incorporando destinos como Pica, Matilla y las oficinas salitreras Humberstone y Santa Laura.
De esta manera, la propuesta apunta a combinar las actividades de sol y playa con experiencias culturales, patrimoniales y de naturaleza. El circuito permitiría complementar la estadía en Iquique con visitas a los oasis interiores y recorridos por la historia salitrera de la región.
Sobre las iniciativas que podrían acompañar esta ampliación de la temporada, Platero adelanta que el sector trabaja en una programación destinada a fortalecer la oferta turística. “En eso estamos trabajando una propuesta, un programa donde sea bien atractivo vivirlo”, afirma.

Argentinos y bolivianos
Uno de los principales mercados que el sector hotelero busca fortalecer es el de los turistas extranjeros. Bolivia y el noroeste argentino mantienen una presencia habitual en Iquique, especialmente durante las vacaciones, atraídos por las playas, el comercio y la oferta de alojamiento. Platero identifica a Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, en Bolivia, además de Salta y Jujuy, en Argentina, entre las principales ciudades de origen de estos visitantes. “El turista boliviano viene sí o sí, es un turista tradicional de esta zona”, señala.
El dirigente asegura que los visitantes de ambos países continúan viajando a la ciudad y que las condiciones cambiarias también influyen en la elección del destino. En ese escenario, anticipar la promoción turística podría ayudar a captar parte de esa demanda antes del período de mayor ocupación. La temporada anterior dejó cifras positivas para la actividad regional. En enero de 2026, Tarapacá registró 104.079 pernoctaciones, un aumento de 12% respecto del mismo mes de 2025, mientras que la ocupación de habitaciones alcanzó 56%, según el INE.
En cuanto a la oferta de alojamiento, el dirigente destaca que Iquique dispone de establecimientos de distintas categorías, desde hostales y residenciales hasta hoteles de mayor estándar, lo que permite atender a visitantes con diferentes presupuestos.
“Nosotros tenemos una oferta hotelera demasiado amplia”, afirma, y añade que la competencia entre establecimientos ha contribuido a mantener precios que considera atractivos frente a otros destinos del país.
Temperaturas extremas
El posible adelanto de la temporada coincide con un escenario de mayor vigilancia meteorológica. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró una alerta temprana preventiva por calor para todo el territorio nacional, vigente desde el 1 de noviembre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2027, debido al riesgo de episodios de temperaturas extremas durante los próximos meses.
Sin embargo, desde la hotelería de Iquique observan este escenario de una manera distinta. Platero plantea que la ubicación costera de la ciudad, la cercanía del mar y la brisa marina permiten enfrentar condiciones diferentes a las registradas en localidades interiores, donde los episodios de calor pueden ser más intensos.
“¿O sea, estar frente a la playa, el mar, la brisa. La verdad es que muy distinta”, señala el dirigente, quien considera que el clima continuará siendo uno de los factores que favorecen la llegada de visitantes. Consultado sobre si las temperaturas previstas podrían perjudicar la actividad hotelera, responde que no existe mayor preocupación en el sector. “No, no lo vemos como una dificultad para nada”, asegura.

El presidente de Asehiqq aclara, eso sí, que el objetivo de anticipar el verano no surge exclusivamente por las proyecciones asociadas a El Niño. Se trata de un trabajo que los empresarios han impulsado durante varios años, buscando aprovechar mejor la oferta turística de Iquique y ampliar el calendario de actividades. La iniciativa se encuentra todavía en etapa de preparación y apunta a adelantar la promoción del destino, fortalecer la llegada de visitantes nacionales y extranjeros e incorporar con mayor fuerza los meses previos a enero al movimiento turístico de la ciudad.