El Partido Republicano se verá sumido en una “guerra civil” por su futuro al día siguiente de las elecciones de mitad de mandato del martes, según Steve Bannon, uno de los principales arquitectos del movimiento MAGA.
También anticipó “batallas monstruosas” durante el período de transición legislativa entre el día de las elecciones y la toma de posesión del nuevo Congreso en enero, en torno al techo de la deuda de Estados Unidos, un enorme y “grotesco” proyecto de ley de gasto público, la política de defensa y la regulación de la inteligencia artificial (IA).
Agregó que, si Donald Trump reanuda operaciones militares de gran envergadura en Irán, “la gente se va a volver loca” y él “estaría a la cabeza de eso”.
“Este período de transición legislativa va a ser brutal”, afirmó.
Bannon, quien se desempeñó como estratega jefe de Trump durante su primer mandato, señaló que el Partido Republicano está siendo sacudido por una serie de temas, entre ellos Israel, Irán, la inmigración y el denominado “Estado profundo”.
“Van a ver una enorme pelea por estos temas y por dónde se posiciona cada uno, y a partir de eso se empezarán a perfilar los liderazgos en 2027”, afirmó, agregando: “No creo que haya ningún favorito” para las elecciones de 2028. “Vamos a tener una guerra civil interna”.
Bannon cree que el futuro del partido pasa por profundizar aún más la agenda America First que ayudó a construir durante la primera campaña de Trump. Pero, afirmó, “el Partido Republicano, la clase de los donantes y los apparatchiks (operadores políticos), incluso a nivel estatal, quieren recuperar su partido (...) Ven a Trump simplemente como una tormenta de verano pasajera. Creen que sus votantes van a seguir votando por las políticas neoliberales y neoconservadoras... Ya superamos eso, nadie va a volver atrás. De hecho, este movimiento se está volviendo más nacionalista”.
Bannon señaló que en algún momento creyó que un “tsunami azul” podría arrasar con los republicanos en las elecciones de mitad de mandato de este año. “Trump no estaba involucrado”, afirmó. “No creía que tuvieran una estrategia, y las bases estaban deprimidas y desmoralizadas”.
Un “milagro” en el Senado
Bannon cree que los republicanos pueden conservar el Senado, pero está “muy preocupado” por las contiendas en Georgia, Carolina del Norte, Iowa, Kansas y Ohio. Advirtió que esta última podría “implosionar” porque la controvertida campaña del candidato a gobernador Vivek Ramaswamy “está arrastrando a todos hacia abajo”.
Las encuestas en Texas, un bastión republicano, también son preocupantes. El candidato elegido por Trump, Ken Paxton, está empatado con el demócrata James Talarico, pese a que el estado de la Estrella Solitaria eligió por última vez a un demócrata para el Senado de Estados Unidos hace 38 años. “Tenemos una pelea entre manos”, afirmó Bannon sobre Paxton. “No hay duda de que está en problemas”.
Paxton tiene un largo historial de problemas legales y fue sometido a un juicio político en 2023 por la legislatura estatal, controlada por los republicanos, bajo acusaciones de soborno y obstrucción a la justicia, aunque negó todos los cargos y posteriormente fue absuelto.
Obtuvo el respaldo de Trump en las primarias del partido de mayo, derrotando al veterano senador John Cornyn. Bannon culpa al senador y a sus aliados —“republicanos tradicionales” como Karl Rove, estratega de George W. Bush, quien se ha negado a respaldar a Paxton— de socavar al candidato.
Admitió que sería un “milagro” que los republicanos lograran mantener la mayoría en la Cámara de Representantes, pero agregó que “todavía es posible”.“Ahora todo depende de la participación electoral”, añadió. “Pero el ambiente es mucho mejor que hace ocho semanas”.