Mientras el oficialismo se prepara para perder el control de la Cámara de Representantes, donde se renovarán todos los escaños, la gran disputa se concentra en el Senado, que someterá a elección un tercio de sus asientos.
Actualmente, los republicanos controlan 53 escaños frente a 47 de los demócratas, quienes necesitan ganar cuatro para recuperar la mayoría. Un empate de 50 a 50 favorecería al oficialismo, gracias al voto dirimente del vicepresidente JD Vance.
“Los problemas de Donald Trump están teniendo un impacto significativo, quizás decisivo, en la contienda por el control del Senado en 2026”, advirtió un informe de Brookings elaborado por los investigadores senior Elaine Kamarck y William Galston.

Las proyecciones reflejan el cambio. Cook Political Report estimó que los demócratas podrían conquistar entre dos y seis escaños republicanos, mientras Polymarket les asignaba este viernes cerca de un 68% de probabilidades de controlar el Senado.
Sin embargo, el desenlace sigue abierto. “La estructura básica del Senado aún les ofrece a los republicanos vías claras para mantener su mayoría, incluso si su posición como favoritos en el Senado se ha desvanecido a lo largo del ciclo electoral. Mientras tanto, es muy probable que la Cámara de Representantes pase a manos de los demócratas”, señaló el editor de Sabato’s Crystal Ball, Kyle Kondik.
El resultado tendrá consecuencias directas para la Casa Blanca. Una mayoría opositora en ambas cámaras podría bloquear iniciativas legislativas, dificultar nombramientos judiciales y abrir nuevas investigaciones contra la administración.
“Los republicanos terminaron con candidatos mediocres (...)el Presidente respaldó a personas por su lealtad hacia él”, señalaron en Brookings.
Batallas decisivas
La disputa se extiende a estados que Trump ganó ampliamente en 2024. Según Brookings, “los demócratas han podido reclutar candidatos excepcionalmente fuertes en estados clave. Mientras tanto, los republicanos terminaron con candidatos mediocres, en parte porque el Presidente ha respaldado a personas basándose en su lealtad hacia él en lugar de en su fuerza electoral”.
Texas representa un gran riesgo para el oficialismo. El demócrata James Talarico enfrenta al fiscal general Ken Paxton, respaldado por el mandatario pese a las acusaciones de corrupción en su contra. Un reciente sondeo de Cook otorgó a Talarico una ventaja de cinco puntos, aunque otra medición de Fox News registró un empate.
Una muestra de lo reñida que se ha vuelto la contienda es el respaldo que recibió Talarico de Neil Bush, hijo del expresidente republicano George H. W. Bush. En tanto, Paxton ha responsabilizado a Trump y la guerra por su mal desempeño en las encuestas.
Ohio ofrece otra oportunidad a la oposición. El exsenador demócrata Sherrod Brown busca regresar al Congreso enfrentando a Jon Husted. Una encuesta de Cook sitúa al republicano seis puntos por detrás, en un estado que Trump ganó por 11 puntos en 2024.

En Maine, Trump fue derrotado en las últimas presidenciales. La veterana senadora republicana Susan Collins intenta conseguir otro mandato frente al demócrata Troy Jackson, quien mantiene una estrecha ventaja en algunos sondeos. Collins ha buscado distanciarse del Presidente, mientras que su experiencia electoral representa un obstáculo para la oposición.
En Carolina del Norte, los demócratas apuestan por Roy Cooper, exgobernador del estado durante dos mandatos, quien enfrenta a Michael Whatley, expresidente del Comité Nacional Republicano y cercano a Trump.
La disputa se produce tras la decisión del senador republicano Thom Tillis de no buscar la reelección. Cooper cuanta con una trayectoria electoral consolidada en un estado que Trump ganó por cerca de tres puntos en 2024.
Las encuestas sitúan a Cooper por delante de Whatley, mientras el Senate Leadership Fund, uno de los principales grupos de financiamiento republicanos, suspendió su inversión publicitaria en el estado para concentrarla en otras contiendas.
En tanto, Alaska representa otro desafío para el oficialismo. El senador republicano Dan Sullivan busca conservar su escaño frente a Mary Peltola, exrepresentante demócrata que ha construido su perfil político apelando a los votantes independientes. Aunque Trump ganó el estado por 13 puntos en 2024, los sondeos muestran una competencia estrecha, con Peltola empatada o por delante del titular.