Tan esperado tanto por el gobierno como los privados, este lunes inició la negociación presencial entre Chile y Estados Unidos por el arancel de 12,5% que la administración Trump anunció para los productos -incluidos los locales- provenientes de 60 economías por supuesto uso de trabajo forzoso.
La reunión será entre la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Paula Estévez, y su contraparte, el embajador de la Oficina del Representante Comercial de EEUU (USTR, por su sigla en inglés), Jeffrey Goettman.
La llegada del segundo al mando del organismo encargado de la aplicación de los aranceles estadounidenses fue anunciada a finales de julio y generó expectativa acerca de su estadía a Chile, que se desarrollará durante este lunes y martes.
Expectativas gremiales
El presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, calificó la llegada de Goettman y la delegación del USTR como una “buena señal” y “un buen indicio” para seguir avanzando en la ampliación de la lista de productos excluidos del gravamen, como lo son actualmente las naranjas paltas y kiwis.
“Este es un proceso de negociación bilateral que sigue abierto y que requiere continuar siendo abordado por las autoridades del más alto nivel”, señaló.
Además, explicó que el arancel es un desafío para la competitividad de Chile en fruticultura, ya que según estimaciones del gremio, solo en la temporada de este y el próximo año podría significar una pérdida de US$ 388,6 millones para la economía chilena.
“Al mismo tiempo, es importante recordar que la fruta chilena no compite con la producción local de Estados Unidos, sino que la complementa. Genera más de 19 mil empleos por temporada en ese país y aporta cerca de US$ 2.000 millones a su PIB, además de un impacto económico cercano a US$ 4.000 millones a lo largo de la cadena logística”, expuso.
De la misma manera, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, indicó que valora el trabajo que se ha realizado en torno a las negociaciones arancelarias y que espera que este proceso permita avanzar hacia una solución concreta.
“Nuestra aspiración es clara: recuperar el arancel cero establecido en el Tratado de Libre Comercio entre ambos países. Chile ha cumplido sus compromisos y confiamos en que estas conversaciones permitan restablecer las condiciones acordadas”, dijo.
Así, argumentó que la agricultura chilena es complementaria y no desplaza a la producción estadounidense, ya que se exporta en contraestación. También defendió que el país cuenta con altos estándares laborales, de trazabilidad, inocuidad y certificación.
“Esperamos que el resultado abarque al conjunto de la canasta agroalimentaria, sin dejar productos ni regiones atrás, y permita entregar certezas a un sector para el cual Estados Unidos es un mercado estratégico”, dijo.
Por su parte, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, afirmó que desde el gremio están atentos a esta nueva etapa de las negociaciones y en coordinación con las autoridades.
“Confiamos en el proceso que está llevando adelante Cancillería y Subrei. Para la salmonicultura, así como para otros sectores exportadores que hoy están afectados por esta medida arancelaria, es importante que estas conversaciones permitan avanzar hacia una resolución favorable para Chile y seguir construyendo sobre una relación comercial de largo plazo con Estados Unidos”, dijo.
La negociación
Al ser anunciado en julio, el arancel de 12,5% no se aplica a cerca del 60% del valor de las exportaciones chilenas -en su mayoría cobre-, por lo que el gobierno había dado los primeros pasos de la negociación para que el porcentaje restante o al menos una parte quede también exento de la tarifa.
La subsecretaria Estévez explicó en su minuto que la estrategia del gobierno es que ese 40% de productos excluidos en la investigación formen parte del anexo A de la investigación que realizó Estados Unidos y queden fuera del arancel.
De esta manera, el Ejecutivo ya envió una lista de productos junto con los antecedentes necesarios para solicitar su exclusión al USTR. Según explicó, se tratarían de bienes complementarios para la economía estadounidense que no compiten con la producción local de ese país.
Mientras las negociaciones han seguido su curso a distancia, se está a la espera de una respuesta por parte de Washington. De hecho, hay expectativas de que Goettman traiga una propuesta ya sea para sellar un pacto o seguir negociando.