La Fundación ChileMujeres llegó este miércoles hasta la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados con una serie de propuestas para modificar el proyecto impulsado por el Ejecutivo. Entre ellas, reducir de 0,35% a 0,3% la cotización destinada al nuevo fondo de sala cuna y cambiar la distribución de los recursos que se obtendrían desde el Seguro de Cesantía.
La presidenta ejecutiva de ChileMujeres, Francisca Jünemann, y el exministro de Hacienda y director de la fundación, Mario Marcel, fueron los encargados de presentar los planteamientos ante los diputados.
La propuesta buscó conciliar dos objetivos que han marcado la discusión legislativa: evitar una nueva cotización de cargo de los empleadores, considerando el complejo escenario del mercado laboral, y disminuir el monto que saldría de las cuentas individuales de cesantía de los trabajadores.
La fórmula propone una cotización de 0,3% para financiar el nuevo sistema. De ese monto, 0,1 punto porcentual se obtendría reduciendo el aporte del empleador a las cuentas individuales del Seguro de Cesantía, mientras los 0,2 puntos restantes provendrían de una disminución del aporte patronal al Fondo de Cesantía Solidario.
La alternativa difiere de la propuesta que actualmente impulsa el Ejecutivo. Las indicaciones sustitutivas ingresadas en junio establecieron una cotización de 0,35%, con 0,2 puntos provenientes del aporte del empleador a las cuentas individuales y otros 0,15 puntos desde el Fondo de Cesantía Solidario. La fórmula tampoco contempla una cotización adicional para las empresas.
En la práctica, ChileMujeres propone reducir a la mitad los recursos provenientes de las cuentas individuales respecto de la fórmula del gobierno y trasladar una mayor parte del financiamiento hacia el componente solidario. Con ello, retoma para las cuentas individuales el esquema planteado durante la administración anterior.
“Estas propuestas buscan volver a alcanzar un apoyo transversal al proyecto de ley de sala cuna, tomando desde la administración anterior que la compensación de la cotización sea de un 0,1% del fondo individual del seguro de cesantía, el cual es de propiedad de los trabajadores. Y tomando de la presente administración la preocupación por no establecer cotizaciones adicionales que sigan aumentando los costos laborales ante los altos niveles de desempleo”, sostuvo Jünemann.
Resguardo fiscal
La fórmula estuvo acompañada de otro planteamiento. Para resguardar la sostenibilidad del Fondo de Cesantía Solidario, ChileMujeres propuso establecer explícitamente un compromiso fiscal que permita aportar los recursos necesarios si el financiamiento de la sala cuna termina afectando al fondo.
“La propuesta de financiamiento que presentamos busca asegurar la sostenibilidad del sistema de sala cuna en el tiempo, sin generar nuevas cargas para los empleadores”, señaló Marcel, quien agregó que el diseño debe permitir ampliar el acceso y promover la participación laboral femenina “sin debilitar la protección efectiva ante el desempleo”.
La fundación también cuestionó algunos de los supuestos utilizados para calcular el costo de la iniciativa. Según su presentación, el informe financiero de junio habría sobreestimado la cobertura esperada entre 5.500 y 8.500 niños y niñas.
Mientras dicho informe proyectó 73.500 causantes al décimo año, ChileMujeres calculó escenarios de entre 65 mil y 68 mil, dependiendo de los supuestos utilizados para participación laboral femenina y cobertura de educación inicial.
Impacto en empleo femenino
Durante su exposición, la organización también reforzó el efecto que tendría la ampliación del beneficio sobre el mercado laboral.
Actualmente, el artículo 203 del Código del Trabajo establece el derecho a sala cuna para las madres que trabajan en empresas con 20 o más trabajadoras, una exigencia que, según ChileMujeres, alcanza solo al 10% de las empresas y constituye una barrera para la contratación femenina.
Según estimaciones del Zoom de Género elaborado por ChileMujeres, el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) y la Cámara de Comercio de Santiago, la reforma podría generar entre 15.753 y 144.726 empleos femeninos, dependiendo de su efecto sobre la participación laboral de las mujeres. El impacto estimado sobre el PIB se situó entre 0,1% y 0,8%.
Además del financiamiento, la fundación propuso modificar otros aspectos del proyecto. Entre ellos, devolver la titularidad del derecho a las personas trabajadoras; incorporar desde el primer año a las trabajadoras de casa particular e independientes; reponer recursos del Fondo de Sala Cuna para Junji, Integra y establecimientos VTF; limitar el copago a un máximo de 10% del monto transferido por el fondo; y establecer evaluaciones de la ley a los dos años de su implementación.