Construcción

Constructora con más de 700 trabajadores no logra refinanciar sus deudas y justicia decreta su quiebra

Fundada en 1982, la empresa San Felipe S.A., que ha desarrollado más de 200 obras en su historia, suma pasivos por $ 19 mil millones. En agosto del año pasado, funcionarios de la compañía fueron formalizados en un caso de corrupción.

Por: J. Troncoso Ostornol | Publicado: Miércoles 17 de abril de 2024 a las 11:27 hrs.
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No hubo acuerdo. Ayer martes, la justicia decretó la quiebra de la constructora San Felipe S.A., fundada en 1982, que empleó a más de 700 trabajadores y que ha desarrollado más de 200 obras en su historia. En agosto del año pasado, funcionarios de la compañía fueron formalizados en un caso de corrupción.

A fines del año pasado, la empresa había solicitado la apertura de un proceso para lograr un acuerdo de reorganización financiera con sus acreedores y así evitar su liquidación. La firma acumula pasivos por más de $ 19 mil millones, y sus principales acreedores son Banco Estado, Oil Malal Chile y Copec.

En abril de este año, se llevó a cabo una junta de acreedores para que votaran la propuesta de reorganización. En ésta se propuso obtener recursos para la firma con la venta de equipos y con platas que están pendientes en poder de los mandantes de las obras que desarrolla la empresa, así como posponer todos los créditos relacionados que tiene la deudora.

“Los históricos e impredecibles aumentos de costos de nuestros principales insumos, impactaron fuertemente en los resultados”, dijo Winston Villanueva, socio de la firma.

En la instancia, el veedor titular, Nicolás Mena, dijo que la constructora “no tiene capacidad para mantener su giro en los términos que lo ha hecho durante los últimos 40 años” y que es “una empresa que tiene como principal objeto, aparte de esta propuesta de organización, el liquidar de forma ordenada sus activos”. Esto último, precisó, para alcanzar dos objetivos: terminar con algunos contratos y obras vigentes, principalmente tres viales que tiene esta empresa con la Dirección de Vialidad en la Región de Arica y Parinacota, y proceder a la venta de lo que la empresa tiene, que son sus activos en maquinaria, que están avaluados en casi $ 6 mil millones.

La junta rechazó la propuesta de acuerdo de reorganización, que si bien contó con el apoyo de 39 de los 50 acreedores con derecho a voto, solo representaron el 20% del pasivo.

Tras esto, la empresa deudora propuso presentar un nuevo acuerdo de reorganización y se consultó a los tres mayores acreedores si concedían su apoyo: Banco del Estado de Chile, Oil Malal y Copec se opusieron expresamente a esta opción. Así, la justicia decretó oficialmente ayer la liquidación de la compañía.

Los orígenes

La firma fue fundada por Winston Villanueva, Carlos Montero y Carlos Trautmann, iniciando sus operaciones en 1982. Se especializa en movimiento de tierras y obras viales, y su principal mandante ha sido el Departamento de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas de Chile. También ha realizado trabajos privados de minería.

En su solicitud de reorganización, Villanueva dijo que la compañía se encontraba en una sana situación financiera, con un buen nivel de ventas y personal técnico idóneo. Precisó que, a septiembre del año pasado, manejaba ocho obras en ejecución en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Los Lagos, con más de 700 trabajadores, y en próxima adjudicación cuatro contratos, sumando obras por más de $ 45 mil millones.

“Como a todo el rubro de la construcción, la pandemia Covid-19 le provocó a mi representada, una disminución en la productividad de las obras, disminuyendo su rentabilidad y aumentando el plazo de éstas, debido a las cuarentenas sanitarias, restricciones en el abastecimiento de materiales y alzas de precios. Los históricos e impredecibles aumentos de costos de nuestros principales insumos, impactaron fuertemente en los resultados”, sostuvo Villanueva.

Dijo que, a fines del año 2022 e inicios del año 2023, la empresa comenzó su recuperación en productividad y rentabilidad, adjudicándose nuevos y buenos contratos a precios actualizados.

“Sin embargo, aún no nos ha sido posible recuperar los niveles prepandemia, agregándose un retraso en el pago de algunas de las obras a nuestro cargo”, sostuvo. Y añadió: “Atendido lo anterior, se tomó la difícil decisión de solicitar la reorganización judicial de la empresa, teniendo la convicción que es la mejor medida para cumplir con nuestros trabajadores, acreedores, mandantes, instituciones previsionales y Tesorería y permitir la continuidad de Constructora San Felipe, seguros de su viabilidad, atendida su historia y las proyecciones a futuro, lo cual le permitirá cumplir con sus obligaciones”.

 

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