De todas formas, la semana pasada la subsecretaria Romina Garrido adelantó que –pese a que aún se encuentran revisando 86 solicitudes de fuerza mayor– “hay recepciones de obras que ya fueron rechazadas (...)”.
La respuesta encendió las alarmas en la industria y sembró la pregunta sobre los caminos que se abren en caso un posible incumplimiento de WOM, que el próximo 31 de diciembre tiene otro hito con la recepción del 100% de su proyecto.
Tres consultores analizaron los escenarios y coincidieron en que la caducidad de la concesión jamás se ha aplicado en la industria, por lo que lo consideran poco probable. Si ocurre, enfatizan, estaría en juego la calidad de su servicio.
Caducidad de concesión
En caso de un incumplimiento, la causa más “inmediata y probable”, afirmó el director ejecutivo de Pasadena Consulting, Alberto Jara, es el cobro de boletas de garantías asociadas a las concesiones de las bandas 700 MHz, AWS y 3,5 GHz.
Si WOM incumple sus obligaciones de constitución, mantención o renovación de estas garantías, añadió, “podría exponerse a otras consecuencias administrativas, incluida eventualmente la imposición de multas de entre 5 y 5.000 UTM”. Aquí, WOM podría recurrir a la Corte de Apelaciones.
Sobre el procedimiento de caducación de concesión, el abogado aseveró que lo considera “jurídicamente discutible” e “incomprobable”, puesto que “no resulta evidente que cualquier incumplimiento del cronograma o de las obligaciones relativas a las garantías permita configurar la causal de incumplimiento del marco técnico aplicable al servicio”, establecida en el acuerdo.

Romina Garrido, subsecretaria de Telecomunicaciones. Foto: Verónica Ortíz
La socia de la consultora Konsistenz, Geraldine Gonzalez, coincidió afirmando que “hablar de caducidad no parece razonable”. Esto, puesto que la WOM ya tiene un 70% de su proyecto desplegado y cumplió con otras las localidades obligatorias, “que corresponden a 4.000 estaciones bases, una cantidad enorme”.
Desde su vereda, el director ejecutivo de G&A Consultores, Daniel Gurovich, la ley “es clara en las obligaciones que se deben cumplir con la concesión”. Y si no se hacen valer, “se da una muy mala señal al mercado: se puede postular a concursos sin recursos y luego ir negociando”.
¿Y si pasa?
Un eventual proceso de caducación no aplica automáticamente para las tres bandas, precisó Jara.
Por tanto, “WOM podría continuar operando en el mercado móvil utilizando sus restantes concesiones y los acuerdos que mantiene para prestar servicios mediante infraestructura de terceros”. De hecho, así fue como la compañía comenzó sus operaciones en Chile.
De todas formas, transparentó que la pérdida de alguna concesión podría afectar la cobertura, capacidad de red y competitividad de la telco, dependiendo de la banda involucrada. Si se trata de la 3,5 GHz, por ejemplo, esta funciona especialmente para los servicios 5G. En este caso, WOM podría recurrir a la Corte Suprema.
Gonzalez, desde su vereda, opinó que “quitarles” la concesión se traduciría en una “desaparición forzada” y “solo derivaría en una concentración del mercado que se traduciría, por menor presión competitiva, en mayores costos para los usuarios”.
En el caso de que eso llegara a ocurrir, añadió Gurovich, la autoridad debería armar un plan de “migración de clientes a las otras empresas para que sea lo más transparente y que no haya afectaciones”.