Tras la investigación que inició a fines de abril la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) contra ENAP Refinerías Aconcagua ante la denuncia de manipulación de datos de cumplimiento ambiental, se emitió un veredicto. Este lunes, la entidad fiscalizadora informó la formulación de cargos gravísimos contra la estatal por entrega de información falsa e incompleta, arriesgando multas que superan los US$ 19 millones.
El conflicto fue destapado por la ministra de Energía, Ximena Rincón, tras participar en la junta de accionistas de la petrolera. La autoridad en ese momento sinceró la decisión del directorio de la estatal de ejercer acciones legales por -según dijo- contingencias legales ambientales que considera "graves".
Según informó este lunes la SMA, la entidad notificó la formulación de cargos en contra de la empresa ENAP Refinerías, titular de ENAP Refinerías Aconcagua, tras detectar múltiples incumplimientos a las obligaciones ambientales establecidas en el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) para las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví, así como a la Norma de Emisión de Ruidos.
En concreto, el procedimiento sancionatorio considera cuatro cargos de carácter ambiental, dos de los cuales han sido clasificados preliminarmente como gravísimos. Esto, según se explicó, debido a la ocultación, alteración e imprecisión deliberada de antecedentes técnicos que impidieron a la SMA ejercer oportunamente sus potestades de fiscalización y sanción.
La SMA detalló que el primer cargo gravísimo se imputa por no cumplir con la eficiencia mínima anual del 98% en el Sistema de Recuperación de Azufre (SRA) entre los años 2023 y 2025. Según explicó, el análisis técnico evidenció que la empresa estatal manipuló internamente los datos presentados ante la SMA para simular un cumplimiento que en la realidad no alcanzaba los mínimos legales, obteniéndose eficiencias reales recalculadas de solo 94,1% en 2023, 90,5% en 2024 y 90,2% en 2025.
Mientras, el segundo cargo gravísimo responde al haber superado los límites máximos permitidos de emisión de dióxido de azufre (SO₂), fijados en 1.145 toneladas/año. "La compañía omitió históricamente en sus reportes oficiales la corriente de flaring (quemado de gases en antorchas), la cual constituye la segunda fuente de emisiones más relevante de la refinería", se dice.
Se añade que, con la reestimación técnica realizada por la SMA, se verificó que ENAP excedió el límite normativo alcanzando 1.277 toneladas de SO₂ en 2023 y 1.168 toneladas en 2024.
El procedimiento administrativo suma, además, dos cargos clasificados como leves. Uno de ellos es no haber validado el sistema de monitoreo continuo de emisiones (CEMS) para los parámetros de Material Particulado (MP), Dióxido de Azufre (SO₂), Óxidos de Nitrógeno (NOx) y flujo de gases en la unidad de Cracking Catalítico tras tres años del reinicio de sus operaciones con el sistema Wet Gas Scrubber.
"Esta omisión afecta la entrega de datos en línea a la ciudadanía contemplada en el artículo 53 del PPDA", se añade.
Y, el segundo, son las excedencias a los límites de presión sonora nocturna constatadas en mediciones de campo en receptores sensibles de Zona II durante noviembre y diciembre de 2025, donde se registraron niveles de hasta 57 dB(A), superando el límite de 45 dB(A) fijado por el D.S. N° 38/2011 MMA.
Este cargo -precisa la SMA- se vincula con un historial de 16 denuncias ciudadanas por ruidos, vibraciones e inestabilidad operacional en el sistema de antorchas.
Sanciones
Sobre las sanciones aplicables según la Ley Orgánica de la Superintendencia del Medio Ambiente (LOSMA), las infracciones gravísimas pueden ser objeto de revocación de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), clausura o multas de hasta 10.000 Unidades Tributarias Anuales (UTA) cada una. Por su parte, las infracciones leves contemplan amonestación por escrito o multas de hasta 1.000 UTA. De este modo, en caso de confirmarse las responsabilidades en el dictamen sancionatorio, la estatal arriesga un monto teórico máximo acumulado de hasta 22.000 UTA (cercano a los US$ 19 millones).
De acuerdo con la normativa, ENAP Refinerías S.A. dispone de un plazo total ampliado de oficio de 15 días hábiles para presentar un Programa de Cumplimiento (PDC) y de 22 días hábiles para formular sus descargos ante la Superintendencia del Medio Ambiente.
En tanto, la SMA derivará los antecedentes al Ministerio Público y a la Contraloría General de la República por los posibles delitos y otros incumplimientos que podrían estar involucrados en este caso.
"La SMA va a ejercer todas sus atribuciones"
Esta acción es una de las primeras medidas del nuevo timonel de la SMA, Emanuel Ibarra que, en una entrevista a DF, confirmó que la investigación estaba en su recta final. En el escrito, el superintendente indicó que "el cumplimiento del Plan de Descontaminación de Concón, Quintero y Puchuncaví no es opcional, y entregar información veraz y completa a la autoridad es algo básico. Los antecedentes analizados por la División de Fiscalización dan cuenta de que la información reportada por la empresa sobre la recuperación de azufre y las emisiones de sus antorchas no reflejaba la realidad, lo que habría impedido a la SMA ejercer sus atribuciones. Por eso la División de Sanción y Cumplimiento formuló cargos gravísimos".
Ibarra sostuvo que ahora ENAP podrá presentar un programa de cumplimiento o descargos, lo cual será evaluado con todo el rigor técnico: "Al respecto, quiero ser claro: cuando la información que recibimos no es veraz o está incompleta, la SMA va a ejercer todas sus atribuciones".
Y remarcó: "Estamos haciendo un trabajo para cruzar los antecedentes que las empresas cargan en los diferentes sistemas, con el fin de pesquisar situaciones de entrega de información falsa. Sabemos que la empresa ha tomado decisiones corporativas en relación con estos hechos, pero este procedimiento busca hacer efectiva la responsabilidad ambiental”.
La respuesta de ENAP
Frente a la formulación de cargos, ENAP indicó en un comunicado que la compañía está analizando en detalle los antecedentes y, dentro de los plazos establecidos, definirá su curso de acción conforme a la legislación ambiental.
Junto con destacar que este proceso comenzó luego de que la propia empresa detectara inconsistencias en la información reportada, precisó que los controles internos formales fueron activados en enero, cuando la Refinería Aconcagua dio cuenta de las inconsistencias a la Casa Matriz y esta al Directorio.
Respecto de los cargos relacionados con el PPDA, la estatal asegura que no existe antecedente alguno que vincule los hechos denunciados por la empresa con algún impacto en la población. "La revisión de los registros de las estaciones de monitoreo aledañas a la refinería indica que desde 2019 se han cumplido las Normas Primarias de Calidad del Aire vigentes para SO₂ y PM2,5, lo que resulta consistente con los informes técnicos de cumplimiento de calidad del aire elaborados por la SMA para la zona de Concón, Quintero y Puchuncaví", recalcaron.
Es decir, agregaron, "no ha existido superación horaria, diaria ni anual de estas normas que están diseñadas para resguardar la salud de las personas".
Sin perjuicio de las indagatorias en curso, enfatizan que la administración ya adoptó medidas concretas a partir de los antecedentes recabados. Sobre las emisiones de SO₂, la Refinería Aconcagua -dicen- "incorporó el flaring de las antorchas y otras fuentes menores, en los reportes del año 2025 y que fue entregado el 30 en enero de 2026. Por lo tanto, en 2025 y en lo que va de este año, Enap ha cumplido con el límite de emisiones de SO₂".
Y añadieron que la compañía también trabaja junto a expertos del ámbito técnico-ambiental en el indicador de eficiencia en la recuperación de azufre (que no influye directamente en las emisiones totales).
ENAP recordó que en enero fueron desvinculados ocho trabajadores y en junio la empresa resolvió modificar y fortalecer su estructura, especialmente en el área de cumplimiento ambiental. "Como parte de este proceso, ese mes fueron desvinculadas ocho personas y una más en agosto", acotaron.
Mientras, en el ámbito operacional, "la empresa diseñó, junto a una consultora internacional, una cartera de iniciativas destinadas a fortalecer la disciplina operacional, disminuir las emisiones, robustecer las mediciones y mejorar la eficiencia de los sistemas de recuperación de azufre".
Y sentenció: "La compañía continuará fortaleciendo sus mecanismos de control, denuncia, supervisión y rendición de cuentas, promoviendo una cultura basada en la integridad, la transparencia y el cumplimiento normativo. En este contexto, reitera su disposición para continuar colaborando con las autoridades fiscalizadoras y tolerancia cero a acciones como las investigadas".