El dólar partió abril a la baja tanto en Chile como en el mundo, pues el apetito por riesgo se ha reactivado con fuerza por la disposición, cada vez más manifiesta, de Donald Trump a dar por concluida su guerra contra Irán.
La paridad dólar-peso cayó $ 12 hasta los $ 915 al cierre de este miércoles, en una segunda sesión consecutiva a la baja. El tipo de cambio venía desde sus mayores niveles del año, habiendo escalado más de $ 50 en un marzo sacudido por la crisis en el golfo Pérsico.
Puerta de salida
El peso chileno tuvo el mejor desempeño del día en todo el mundo emergente. El dollar index -un indicador del dólar global- retrocedía 0,4% para abandonar los 100 puntos, mientras el petróleo Brent bajaba 2,8% a niveles de US$ 100 por barril y el cobre se estabilizaba cerca de US$ 5,6 la libra.
"Esto responde al retorno del apetito por riesgo, con lo que el peso se fortalece más que el resto, aunque también es cierto que cuando ocurre al contrario, el peso es el que más se deprecia. Estamos más expuestos al tema energético, y por otra parte, tenemos un diferencial de tasas bastante acotado, si se compara con países como Colombia y Brasil. Y también se ve que no tenemos la espalda financiera que solíamos tener para este tipo de crisis", dijo a DF el economista jefe de EuroAmerica, Felipe Alarcón.
Trump realizará un anuncio sobre la guerra este miércoles a las 22:00 (horas de Chile). Un alto oficial de la Casa Blanca citado por Bloomberg dijo que el discurso ensalzará los logros de la campaña militar contra Irán, para concluir que las operaciones deberían terminar en dos o tres semanas. Esto último es algo que Trump ya mencionó en la tarde del martes.
El republicano aseguró esta mañana que "el Presidente del nuevo régimen de Irán", le pidió "un alto al fuego a Estados Unidos", algo que "consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, vamos a arrasar Irán hasta hacerlo desaparecer", sostuvo.
Todo esto expandió el optimismo del martes, día en que la bolsa de EEUU tuvo su mejor sesión desde mayo por reportes señalando que Trump estaría dispuesto a no condicionar un acuerdo de paz a la reapertura del estrecho de Ormuz, y lo que se sumaron declaraciones del mandatario persa, Masoud Pezeshkian, también mostrando apertura a terminar la guerra, pero bajo garantías.
Ricardo Evangelista, director de ActivTrades, notó que la idea de una retirada estadounidense "dio motivos para el optimismo a los operadores", pero advirtió que "por ahora, las condiciones subyacentes no han cambiado", ya que "el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado, y no está claro cómo, incluso en un escenario en el que EEUU se retirara de la región, el tráfico marítimo volvería a la normalidad en el golfo Pérsico".
El entusiasmo generalizado de los mercados eclipsó la negativa sorpresa del Imacec de febrero en Chile, que cayó 0,3% interanual, por la debilidad de la minería, la industria y, sobre todo, el resto de bienes producidos.
"Este es un ingrediente que debería ser un factor más bien al alza para el tipo de cambio. Fue un Imacec pésimo. Si se le suma el recorte fiscal que pretende hacer el Gobierno y la cola recesiva que podría venir del shock energético, no hay muy buenas perspectivas para el crecimiento hacia adelante", lamentó Alarcón.
El dólar global profundizó sus pérdidas a mitad de jornada aun cuando los rendimientos del Tesoro estadounidense moderaron sus caídas iniciales, después de que las nóminas privadas ADP de marzo y las ventas minoristas de febrero superaran las expectativas del mercado. El índice ISM manufacturero del mes pasado estuvo en línea con los pronósticos, pero superó las estimaciones en el componente de inflación.